El proyecto Let’s get Basque! ha surgido de una pareja conformada por una chica vasca y un chico holandés, ofreciendo una experiencia única en Donostia. Este concepto se originó tras la fascinación que el chico experimentó durante el primer Santo Tomás, lo que les motivó a crear esta original propuesta que permite vivir momentos similares a lo largo del año. Su enfoque es la realización de sesiones fotográficas que capturan escenas tradicionales vascas, llevándolas a cabo en diversos lugares de la ciudad.
La actividad está diseñada como una divertida experiencia perfecta para vivirse en pareja o con amigos. Los participantes pueden elegir entre varias opciones que se ajustan a sus preferencias. Por ejemplo, aquellos que se sientan fotogénicos pueden optar por una sesión de fotos en exteriores, vestidas como granjeros vascos de hace más de 100 años. La empresa proporciona los trajes y accesorios necesarios, desplazándose al lugar que elijan los participantes o incluso a sus alojamientos, facilitando así la preparación previa. Al finalizar la sesión, se envía una selección de fotografías a través de correo electrónico.
Los lugares para realizar las fotos son a elección de los participantes, quienes pueden optar por emblemáticos como la playa de La Concha, la Parte Vieja, el puerto o una sidrería, entre otros. La actividad está abierta a todo tipo de público, abarcando desde familias con niños hasta grupos de amigos o eventos corporativos. Además, el estilo de la sesión se adapta a los modelos, ya que ofrecen tallas para todos. La franja horaria para llevar a cabo las sesiones es bastante flexible, pudiendo programarse entre las 11.00 y las 21.00, aunque se debe tener en cuenta la luz natural si se opta por exteriores.
Para aquellos que buscan una experiencia más personalizada, el equipo de Let’s get Basque! también puede instalar un estudio fotográfico portátil en diferentes locaciones. Este espacio incluye una lona que simula un antiguo caserío vasco y todo el material necesario para realizar la actividad. La propuesta está dirigida a eventos que deseen ofrecer algo distinto a sus invitados, incluyendo bodas, ferias o congresos.
Otra opción atractiva es el alquiler de trajes tradicionales vascos, tanto para chicos como para chicas. Estos trajes incluyen una blusa, falda, delantal, corpiño y pañuelo para las mujeres, y una camisa, pantalones, faja, txapela y pañuelo para los hombres. En cuanto al calzado, se ofrece abarcas y calcetines para ambos sexos, garantizando una experiencia auténtica y enriquecedora.
La iniciativa no solo busca capturar momentos, sino también crear recuerdos perdurables, convirtiendo cada fotografía en un tesoro compartido. Con su enfoque innovador y adaptable, este proyecto ha sabido posicionarse como una de las experiencias más originales que se pueden disfrutar en la capital guipuzcoana, mostrando así la riqueza cultural de la región de una forma divertida y única.




























































































