Ayesa ha reafirmado su presencia en Euskadi al establecer su sede en Donostia, con Iñigo Ucín asumiendo el cargo de presidente no ejecutivo. La firma, heredera de la histórica Ibermática, ha decidido replantear su cuartel general en Miramón, como se había anticipado anteriormente. La transferencia de la compañía a manos vascas se concretó el día de ayer, tras la formalización de la compra por parte de un consorcio de inversores que incluye a Indar Kartera (Kutxabank), BBK, el Gobierno Vasco, Vital y Teknei, quienes adquirieron la empresa por una suma de 480 millones de euros.
Los nuevos administradores de Ayesa anunciaron que la primera medida del consejo será nombrar a Iñigo Ucín como presidente y a Manu Baraza, un veterano de Ibermática, como consejero delegado. La reunión para confirmar estos cargos está programada para mediados de este mes. Ucín, en una conversación con este medio, subrayó que esta adquisición y el fortalecimiento de la compañía dentro del territorio son cruciales en un momento en el que la digitalización se vuelve imperativa en todos los sectores de la economía vasca.
El expresidente de la Corporación Mondragón destacó que el respaldo del consorcio representa “un paso muy importante” para el arraigo de la empresa en Euskadi y recomendó posicionarse rápidamente ante los cambios tecnológicos que se avecinan. Ucín enfatizó que la digitalización es fundamental para mejorar la competitividad de la economía, lo que a su vez beneficiará el bienestar social en la región. En este sentido, consideró que el papel de Ayesa Digital será esencial en el futuro.
El consorcio también comunicó que esta operación marca el comienzo de una nueva fase de crecimiento para Ayesa, con el objetivo de consolidarla como uno de los principales proveedores de servicios digitales a nivel europeo. La estabilidad que el consorcio aporta permitirá desarrollar un plan estratégico centrado en ampliar su cartera y servicios para empresas e instituciones, garantizando un servicio de calidad y fomentando el crecimiento en áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad, automatización y computación cuántica.
Ayesa, que actualmente tiene 11.000 empleados, de los cuales 2.000 están en Euskadi, prevé aumentar su plantilla al atraer talento cualificado y potenciar su cadena de valor tecnológica. Manu Baraza, quien cuenta con tres décadas de experiencia en el sector, argumentó que “crecer es la única forma de competir en un mercado tan exigente”. Baraza expresó su satisfacción por la elección de Ucín como presidente, subrayando su experiencia y su compromiso con el bienestar del territorio.
La adquisición ha generado un gran interés en la opinión pública, sobre todo por su importancia para el futuro económico de Euskadi. El consejero de Industria, Mikel Jauregi, señaló que el retorno de Ayesa al territorio es un gran logro, al tratarse de una empresa que puede generar empleos de alta calidad. Jauregi afirmó que Ayesa permanecerá en Donostia, en lugar de trasladarse a lugares como Estados Unidos o India. Esta afirmación resalta la relevancia de la compañía en el desarrollo económico local.
En cuanto a la composición del consorcio, se ha confirmado que Indar Kartera y BBK aportarán 98,7 millones de euros a la operación, mientras que el Gobierno Vasco contribuirá con 55 millones, y Vital y Teknei, con 10 y 5 millones, respectivamente. A pesar de las contribuciones significativas, la portavoz de la Diputación Foral, Irune Berasaluze, optó por no comentar la exclusión de Kutxa Fundazioa del consorcio, un asunto que ha suscitado tensiones políticas en el territorio.
De manera anticipada, la nueva Ayesa Digital presentará sus resultados del ejercicio 2025 y detallará sus planes de desarrollo el próximo 20 de enero. Este evento se espera con gran expectativa, dado el impulso que la empresa busca dar a su crecimiento y su consolidación en el ámbito digital, crucial para el futuro de la economía vasca.































































































