A pesar de las inclemencias meteorológicas, el desfile de comparsas en Donostia se llevó a cabo este sábado, aunque con interrupciones debido a la lluvia y el viento. La programación comenzó poco después de las 17 horas, y aunque la ilusión de los participantes era palpable, las condiciones adversas obligaron a Donostia Festak a suspender el evento una hora después por cuestiones de seguridad. Hasta ese momento, solo ocho comparsas lograron desfilar ante el jurado ubicado en el Boulevard.
El desfile contó con la participación de 25 de las 26 agrupaciones planeadas, las cuales estaban clasificadas en diferentes categorías según su tamaño. La asistencia del público fue notable, con personas de todas las edades observando desde las aceras, incluyendo a muchos niños que, ajenos al frío y la lluvia, disfrutaron del espectáculo con entusiasmo. Sin embargo, el mal tiempo dificultó la experiencia para algunos adultos, que optaron por grabar el evento en sus teléfonos.
Una de las comparsas más destacadas fue Eureka, originaria de Errenteria, que celebraba su 26ª actuación con una temática inspirada en el Antiguo Egipto. Con cerca de 190 participantes, su puesta en escena se caracterizó por el uso del color dorado y la figura del sol como divinidad central. Su portavoz, Oliber Nestar, comentó: «Este año representamos la tierra de los faraones, todo al oro y con el sol como dios, aunque hoy no haya salido tanto». Esta agrupación decidió no participar en el concurso oficial de comparsas y carrozas, que han ganado en siete ocasiones consecutivas, argumentando que su objetivo este año era disfrutar del Carnaval más que competir. «Estamos en la nueva era, en la era de disfrutar», añadía Nestar.
Por otro lado, la comparsa Fama, de Trintxerpe, con una trayectoria de entre 35 y 40 años y alrededor de 210 miembros, también fue parte del desfile. Su portavoz, Joana Quintana, enfatizó: «Lo importante es pasarlo bien y divertirse», minimizando la importancia de la lluvia. La comparsa Toxic, con aproximadamente 90 integrantes, presentó una temática relacionada con las ferias, mientras que Coco Dance, también de Errenteria, desfiló con una estética de lujo y glamour, mostrando la diversidad de edades en sus miembros, incluyendo a una persona de 64 años. Su portavoz, Sonia Garnea, destacó esta variedad.
La música jugó un papel fundamental en el desfile, fusionando pop internacional, clásicos, electrónica y ritmos urbanos. Temas populares como «Candyman» de Christina Aguilera y «Where Have You Been» de Rihanna resonaron durante el recorrido, animando a comparsas y espectadores. Ana, una fiel asistente al Carnaval, compartió su experiencia: «Llevo unos 30 años acudiendo», y a pesar de la lluvia, no permitió que eso le desanimara. «Para venir a ver no es un impedimento, aunque molesta un poco», dijo, reflexionando sobre la evolución de los bailes y disfraces a lo largo de los años.
Aunque el desfile se suspendió antes de lo previsto, el ánimo de los participantes se mantenía alto, y se espera que esta tarde el Carnaval regrese a las calles de Donostia a partir de las 17 horas, con la esperanza de que las condiciones climáticas mejoren para que todos puedan disfrutar plenamente de esta celebración. La suspensión del evento no ha menguado la ilusión de los comparseros ni la de los asistentes, quienes esperan con ansias reanudar la fiesta y continuar con la tradición del Carnaval en la ciudad.
































































































