Las obras de la variante soterrada del Topo en el centro de Donostia están en su fase final, con la expectativa de que la infraestructura se complete en el primer semestre del año. Sin embargo, la puesta en servicio no ocurrirá hasta la segunda mitad del año. Los trabajos actuales se centran en la estación Centro-La Concha, que es la única de las tres nuevas terminales subterráneas que aún no ha sido finalizada. La empresa pública Euskal Trenbide Sarea (ETS), dependiente del Gobierno Vasco, está encargada de esta construcción.
Recientemente, se han instalado las estructuras de los vestíbulos elevados que conectarán los andenes de la estación con los accesos desde la calle Loiola y la plaza Xabier Zubiri. Este avance es fundamental para completar la terminal y facilitar la instalación de las vías en este trayecto. La estación Centro-La Concha es la última que se está construyendo; las otras dos, Benta Berri y Easo, están casi listas, aunque esta última requiere algunos retoques finales.
En meses recientes, se ha trabajado en el revestimiento de hormigón de la terminal y se han colocado paneles de acero vitrificado en la cubierta. También se ha construido la losa de vía que servirá para que circulen los trenes del Topo. A medida que se finalizan los andenes y los accesos, se están instalando escaleras mecánicas, siendo las de la plaza Xabier Zubiri las que se comenzarán a colocar este mes.
Aunque las estructuras de las mezzaninas están prácticamente completas, una de ellas ya tiene el suelo instalado, mientras que la otra aún está en proceso. Durante esta fase, en el tramo de túnel que conecta la estación Centro con Easo, se continúa el montaje de la vía. En el trayecto de Lugaritz a Miraconcha, la vía ya ha sido colocada, excepto en la entrada a la estación Centro, que será la última en completarse. Esta situación se debe a que hasta que no se terminen los trabajos en la terminal, la losa de vía se utiliza para el tránsito de vehículos pesados.
Los accesos a la estación Centro-La Concha también avanzan rápidamente. El cañón de acceso desde la calle Loiola ya tiene las escaleras mecánicas listas y el revestimiento de acero vitrificado está completamente instalado. En la plaza Xabier Zubiri, la instalación de las escaleras mecánicas empezará este mes de marzo.
A pesar de que la finalización de las obras se prevé para el primer semestre del año, el inicio del servicio no se anticipa hasta la segunda mitad del año tras un periodo de pruebas. Este periodo, conocido como «marcha blanca», permitirá a los conductores de Euskotren familiarizarse con el nuevo trazado subterráneo. Después de ocho años de intensos trabajos, la finalización de la variante soterrada del Topo y la variante subterránea de Altza-Galtzaraborda en 2026 marcarán un cambio significativo en el servicio ferroviario de la región.
Con la entrada en funcionamiento de estas infraestructuras, se eliminarán los fondos de saco en las estaciones de Easo y Altza, lo que permitirá a Euskotren duplicar la frecuencia del Topo, que pasará de 15 a 7,5 minutos. Este nuevo sistema de funcionamiento se asemejará al de un metro, facilitando la conexión de Gipuzkoa de este a oeste. Un Topo que parta de Hendaia podrá llegar a Zumaia sin necesidad de maniobras complicadas en su paso por Donostia.
En resumen, la finalización de las obras de la variante soterrada del Topo representa una revolución para el transporte público en Gipuzkoa, con la promesa de un nuevo modelo de movilidad que mejorará la vida de los ciudadanos. A medida que se acerca el final de esta fase de construcción, el Gobierno Vasco y ETS trabajan en garantizar que la infraestructura esté lista y operativa para su inminente uso por parte de los pasajeros.


























































































