La Ertzaintza ha iniciado una investigación para identificar al responsable de una agresión sexual que se llevó a cabo mediante sumisión química en Donostia durante la noche del jueves. Según la información recogida, la alerta se activó alrededor de las 23:00 horas, cuando la víctima contactó a una amiga para expresar que se encontraba desorientada y no sabía con exactitud dónde estaba.
La joven había conocido al agresor a través de la aplicación de citas Tinder. En la llamada, manifestó estar muy confundida después de haber sido forzada a consumir fármacos psicotrópicos, que son depresores del sistema nervioso central. Al recibir este aviso, la amiga se puso en contacto con las autoridades, mientras que la víctima enviaba su ubicación exacta por WhatsApp.
Varias patrullas de la Ertzaintza se dirigieron al lugar indicado, encontrando a la mujer cerca del caserío Portuetxe, en el barrio de Igara. Al ser localizada, se encontraba en un estado de gran confusión y desorientación, lo que dificultaba su comunicación. Posteriormente, fue trasladada al hospital por los agentes que acudieron a la emergencia.
Se activó de inmediato el protocolo correspondiente ante agresiones sexuales, priorizando la atención médica, la recolección de pruebas forenses y el apoyo social. A medida que la víctima fue recuperando la conciencia, comenzó a narrar lo sucedido, refiriendo que había quedado con un chico a través de la misma aplicación de citas.
El encuentro tuvo lugar en una zona cercana al sitio donde fue encontrada. Relató que había sido obligada a ingerir pastillas y, a partir de ese momento, no podía recordar lo ocurrido. Este tipo de agresiones, conocidas como sumisión química, implican la administración no consentida de substancias psicoactivas con el objetivo de reducir la capacidad de resistencia de la víctima, facilitando así el delito sexual.
Se confirmó que la mujer fue forzada a consumir “numerosas benzodiazepinas”, que son utilizadas para incapacitar a la víctima, dejándola en una situación de vulnerabilidad extrema. Tanto la víctima como el agresor son mayores de edad, y se ha mencionado que el caso guarda similitudes con otro ocurrido en Málaga el mes anterior, donde se detuvieron a cuatro hombres en circunstancias parecidas.
En el suceso de Donostia, el examen médico posterior constató diversas lesiones físicas, incluyendo un fuerte golpe en la cara y marcas que indican que fue sujeta por el cuello al ser forzada a tomar las pastillas. Antes de la evaluación, la mujer, que despertó con la ropa bajada, expresó su temor de haber sido víctima de una violación, lo cual se corroboró más tarde con la recolección de evidencias forenses.
La Ertzaintza ha comenzado una investigación para localizar al autor de la agresión, quien parece haber eliminado el perfil de Tinder con el que contactó a la víctima. Agentes de la unidad de Policía Científica se trasladaron al lugar de los hechos para llevar a cabo una inspección técnica y recoger pruebas como ADN, fluidos o fibras que puedan ser útiles para identificar al agresor.
La mujer afectada es una joven extranjera que llegó a Gipuzkoa para celebrar las festividades navideñas y que decidió extender su estancia en la región. Este episodio resalta la preocupación creciente por la seguridad de las mujeres en situaciones de vulnerabilidad, especialmente en encuentros organizados a través de plataformas de citas, donde se han reportado incidentes similares en varias ocasiones.






























































































