La transformación de la oferta gastronómica en los hoteles de Donostia continúa su avance. Tradicionalmente, las cocinas de estos establecimientos eran percibidas como «frías» e impersonales, pero en la actualidad, se están reinventando con la aspiración de conseguir estrellas Michelin. Uno de los ejemplos más destacados es el chef Paulo Airaudo, quien ha logrado dos estrellas en su restaurante Amelia, ubicado en el hotel Villa Favorita. Airaudo se prepara para abrir su nuevo local en el María Cristina el próximo 20 de enero.
En el espacio que Airaudo dejará en el hotel de La Concha, se instalará el brasileño Antonio Belotti, quien lleva viviendo en Donostia desde hace doce años. Belotti, a sus 32 años, trasladará su restaurante Casa 887, que ha dirigido durante ocho años en Gros, al Villa Favorita a partir de mayo. En un tono optimista, el chef expresó: «Nacemos con la máxima ambición, con el espíritu de Casa 887 pero más afinado y una puesta en escena muy original que va a sorprender».
El nuevo establecimiento se llamará simplemente 887, un homenaje al número del portal de su casa en São Paulo. Belotti ha diseñado un espacio para unas 25 o 30 personas y ofrecerá dos menús degustación, cuyo precio oscilará entre 115 euros y 160 euros. Además, ha mencionado que habrá una interacción constante entre los cocineros y los comensales, lo que promete una experiencia única.
El traslado de Casa 887 implicará el cierre del actual local en Gros. La inauguración del nuevo restaurante está prevista para «como pronto el 1 de mayo y como tarde el 1 de junio», según ha señalado Belotti. Este está en contacto continuo con Alain Martzolff, el nuevo director del Londres y Villa Favorita, tras la jubilación de Elena Estomba. El equipo del chef ya ha comenzado a trabajar en el hotel, ofreciendo desayunos y gestionando un bar que busca ser un punto de encuentro abierto al público de Donostia, con un ticket medio calculado en torno a los 50 euros.
Originario de Brasil, Belotti llegó a Donostia con el objetivo de formarse en la Escuela Luis Irizar. Su trayectoria profesional incluye experiencias en el hotel Londres y en restaurantes reconocidos como Kokotxa, A Fuego Negro y Narru. «El primer lugar donde hice prácticas fue en el hotel Londres, así que en cierta forma puede decirse que es un retorno», reflexionó el chef. Es relevante recordar que tanto el Londres como el Villa Favorita pertenecen a la misma propiedad.
El nuevo proyecto de Belotti se enfrenta, no obstante, a la sombra de su predecesor, Airaudo, quien ha manifestado su intención de alcanzar una tercera estrella Michelin en su nueva ubicación. «No quiero comparaciones con mi antecesor», ha afirmado Belotti, «porque nuestros proyectos son totalmente distintos». La búsqueda de la excelencia gastronómica es un objetivo que ambos comparten, aunque cada uno con su estilo y visión particular.
Además de estos cambios, el panorama gastronómico en los hoteles de Donostia está en constante evolución. Por ejemplo, el restaurante Kai Sushi se trasladará al hotel Orly, que actualmente se encuentra en proceso de rehabilitación. Se espera que en primavera abra sus puertas el nuevo hotel Bellas Artes, que contará con un restaurante bajo la gestión del grupo Ixo, liderado por Andoni Luis Aduriz. Otros establecimientos, como el Lasala, también están reorganizando su oferta tras la salida de su chef Ander Gonzalez, mientras que el Nobu busca revitalizar su propuesta gastronómica.
La creciente importancia de las estrellas Michelin en el sector hotelero destaca la relevancia del turismo de lujo en Donostia. Por ejemplo, Pedro Subijana reabre este mes su restaurante Akelarre, que cuenta con tres estrellas. Iñigo Lavado también ha comenzado un nuevo curso en su Itzuli, ubicado en el hotel Luze, consolidándose como un nuevo referente en la alta cocina donostiarra. Esta dinámica resalta el desafío que representa para los restaurantes de hotel mantener un nivel de excelencia que atraiga a los visitantes y vecinos por igual.
En resumen, la gastronomía en los hoteles de Donostia está en plena transformación, con nuevos conceptos y chefs que aspiran a destacar en el competitivo mundo de la alta cocina. La llegada de Antonio Belotti al Villa Favorita, junto con otros cambios en el sector, promete enriquecer aún más la oferta culinaria de la ciudad, preparando el terreno para un futuro lleno de oportunidades y retos en el ámbito gastronómico.































































































