La San Silvestre donostiarra se ha celebrado este miércoles en Donostia, marcando un hito al alcanzar la cifra récord de 5.468 finishers. Este evento es uno de los más populares que despide el año en Gipuzkoa, y en esta edición se ha demostrado el gran interés por parte de los corredores.
El recorrido, que no está homologado, abarca casi ocho kilómetros y ha visto a Iraitz Arrospide y Fernanda Fleischmann como los ganadores. Arrospide, atleta de la Real Sociedad, finalizó la prueba en un tiempo de 21:45, mientras que Fleischmann, triatleta de origen mexicano, completó el recorrido en 25:59. Ambos lograron llegar a la meta de Easo en solitario, destacando entre un grupo de competidores.
Es significativo que ni Sara Alonso ni Martín Segurola, quienes habían defendido sus títulos en 2024, participaron en esta edición. Arrospide, que recientemente había corrido el maratón de Valencia con un tiempo inferior a 2h12 y había obtenido el tercer puesto en la Behobia, y Fleischmann, quien se estableció entre Donostia y Gasteiz, han demostrado su valía en esta carrera, tras haber ganado previamente otras competiciones en la capital vasca y en Gasteiz.
El segundo puesto fue para Enaitz Aginagalde, quien terminó con un tiempo de 22:04, seguido por Gonzalo Fuentes, que llegó en 22:08. En la categoría femenina, Maite Arraiza ocupó el segundo lugar con un tiempo de 26:04, y Eguzkiñe Zabaleta fue tercera, completando la carrera en 26:45.
Las condiciones climáticas contribuyeron al desafío de la carrera, ya que la temperatura se mantuvo por debajo de los 10 ºC, lo que, sin duda, afectó el rendimiento de los corredores. A pesar del frío, la participación masiva indica un interés creciente por eventos deportivos en la región, lo que es un buen augurio para futuros eventos y para la promoción del deporte en Gipuzkoa.
De esta manera, la San Silvestre donostiarra no solo cierra el año deportivo en la ciudad, sino que también resalta la comunidad y el espíritu del atletismo que caracteriza a esta parte del País Vasco. Con un número tan elevado de participantes, se evidencia que estas carreras tienen un papel importante en la vida social y cultural de Donostia, además de fomentar un estilo de vida saludable entre sus ciudadanos.
El éxito de la prueba también pone de relieve la necesidad de seguir apoyando y organizando eventos de esta índole. La gran afluencia de corredores y la competitividad observada sugieren que el futuro del atletismo en Gipuzkoa es prometedor y que la San Silvestre donostiarra seguirá siendo un referente en el calendario deportivo regional.





























































































