La asociación Harizpi se ha consolidado como una de las organizaciones más longevas de Urretxu, contando con más de 40 años de trayectoria en la realización de manualidades. Durante este tiempo, han llevado a cabo una gran variedad de cursos y exposiciones. La más reciente muestra, que destaca los trabajos de restauración de muebles bajo la dirección de la arrasatearra Edurne Uribesalgo, presenta creaciones que compiten en calidad con las mejores tiendas de decoración de Donostia.
Las integrantes de Harizpi recuerdan en el folleto de la exposición que, “restaurar un mueble con apego familiar o reciclar una pequeña pieza, además de aportar un toque único a la decoración de los hogares, también contribuye al cuidado del medio ambiente”. Este enfoque no solo busca prolongar la vida de los objetos, sino también fomentar la sostenibilidad.
La exposición ha requerido muchas horas de dedicación y esfuerzo, y el resultado final refleja el compromiso de sus participantes. La muestra estará abierta hasta el 22 de octubre en la sala Juan de Lizarazu de Urretxu, que atiende al público de martes a domingo entre las 17:30 y las 20:30 horas.
El evento inaugural fue presidido por el alcalde Jon Luqui, quien expresó su satisfacción al abrir la exposición. “Es un honor para mí inaugurar esta exposición. Harizpi es una asociación que trabaja desde 1983 y ha estado involucrada en diversas iniciativas. Han realizado muchos cursos y su ambiente de trabajo es excepcional”, comentó el alcalde, enfatizando la importancia de espacios donde las personas colaboran y disfrutan juntas.
Luqui también invitó a todos los vecinos a visitar la exposición y a participar en los cursos que organiza Harizpi, reconociendo la labor que esta asociación realiza en favor de la comunidad.
Encarni Azkarate, miembro de Harizpi, compartió detalles sobre las actividades que llevan a cabo a lo largo del año. “Organizamos varios cursos y en esta exposición se muestran los trabajos realizados en el curso de restauración de muebles. No es necesario ser socio para participar en nuestras actividades”, aclaró.
Durante su trayectoria de 43 años, la asociación ha abarcado una diversidad de trabajos, que van desde la restauración de muebles hasta técnicas como tapicería, patchwork y ganchillo. Se reúnen dos veces a la semana en el último piso de la casa de cultura, donde la colaboración y el apoyo mutuo son fundamentales. “Nuestras puertas están siempre abiertas para quienes deseen unirse”, afirmó Azkarate.
La asociación también ha recibido un apoyo significativo del Ayuntamiento, que ha subvencionado sus actividades a lo largo del tiempo. Azkarate agradeció especialmente a los técnicos de la casa de cultura, incluyendo a Miren Castillo e Irene Calvillo, por su constante disposición para ayudar a llevar a cabo sus proyectos, así como a su profesora, Edurne Uribesalgo, a quien considera invaluable en su formación.
Uribesalgo, quien ha estado colaborando con la asociación durante cuatro años, resaltó la buena atmósfera que se vive en el grupo. “La única pena es que siempre hay personas que se quedan fuera, ya que contamos con un espacio limitado para doce participantes”, explicó.
Finalmente, la profesora subrayó la variedad de técnicas que utilizan en sus cursos. “Comenzamos con la restauración de muebles, como pintarlos o tapizarlos, y luego, poco a poco, hemos incorporado otras técnicas. Como se puede ver en la exposición, muchas de las piezas son recicladas. De una lata podemos crear una lámpara o un florero, y también hemos decorado cajas de vino y marmitas”, añadió Uribesalgo. A través de su trabajo, buscan no solo reciclar objetos, sino también fomentar la autoestima de los participantes, quienes se enriquecen al ver los frutos de su esfuerzo.






























































































