Un trágico incidente tuvo lugar este viernes durante la Travesía del Paseo Nuevo, una competición de natación tradicional organizada por el Club Fortuna en Donostia-San Sebastián. Un participante de 50 años, originario de Azkoitia, sufrió una parada cardio-respiratoria mientras competía, lo que resultó en su fallecimiento a pesar de los esfuerzos de los servicios de emergencia.
El nadador fue rápidamente trasladado en una moto acuática a la playa de La Concha, donde los socorristas y los sanitarios intentaron reanimarlo durante aproximadamente media hora. Lamentablemente, no pudieron salvar su vida. Este incidente ocurrió alrededor de las 12:30 horas en un día que estaba marcado por una ola de calor, lo que atrajo a muchos bañistas a la zona.
En respuesta a este trágico suceso, los servicios de emergencia desplegaron dos ambulancias en la playa y colocaron un biombo para llevar a cabo las maniobras de reanimación, lo que generó cierta conmoción entre los presentes en la playa. Este evento, que es una de las citas más esperadas del verano donostiarra, no solo es conocido por su exigente recorrido que conecta la playa de la Zurriola con la de La Concha, sino también por la gran cantidad de participantes que atrae cada año.
Ante la gravedad de la situación, el CD Fortuna tomó la decisión de cancelar la entrega de premios prevista para la prueba. En un comunicado emitido, el club expresó su pesar por la pérdida del nadador, describiendo el día como «muy triste» y extendiendo su más sentido pésame a la familia y amigos del deportista.
La organización también valoró la rápida respuesta de los servicios sanitarios, reconociendo su esfuerzo en un momento crítico. Este suceso pone de relieve los riesgos asociados a eventos deportivos al aire libre, especialmente en condiciones climáticas extremas. La comunidad donostiarra, que valora profundamente sus tradiciones deportivas, se verá afectada por esta noticia, y es probable que surjan debates sobre la seguridad en futuras ediciones de la Travesía del Paseo Nuevo.
Los nadadores y asistentes a la prueba han expresado su solidaridad con la familia del fallecido, subrayando el sentido de comunidad que caracteriza a estas competiciones. La reacción general ha sido de tristeza, y la historia del nadador se unirá a la memoria colectiva de un evento que, aunque lleno de alegría y camaradería, también conlleva riesgos inherentes. El Gobierno Vasco y otras autoridades pertinentes podrían considerar revisiones de seguridad para garantizar la protección de todos los participantes en el futuro.
En un contexto más amplio, el incidente resalta la necesidad de estar siempre atentos a la salud y bienestar de los deportistas, sobre todo en competiciones que atraen a tantas personas. La Travesía del Paseo Nuevo ha sido un referente en la agenda veraniega de Donostia, y su continuidad dependerá de la capacidad de los organizadores y las autoridades de implementar medidas que prioricen la seguridad de todos los involucrados.
A medida que la comunidad se une en duelo, es fundamental recordar la importancia de la vida y la salud en el deporte. La tragedia de este viernes será un recordatorio de que, aunque el espíritu de competición es fuerte, la seguridad siempre debe ser la prioridad.





























































































