Hoy se ha llevado a cabo en el Kursaal de Donostia el Encuentro Empresarial anual de Elkargi, una sociedad dedicada a la garantía recíproca. Este evento ha estado marcado por las recientes tensiones en Oriente Medio, especialmente tras el ataque de EE UU e Israel a Irán. La conferencia ha contado con la participación de cuatro exministros de Exteriores: la socialista Arantxa González Laya, el socialista y excomisario europeo Josep Borrell, el exministro por el PP José Manuel García-Margallo, y la también exministra popular Ana Palacio. La moderación ha estado a cargo de Lourdes Pérez, subdirectora de Colpisa.
La mesa redonda ha servido para poner de manifiesto las diferencias ideológicas entre los participantes, aunque también se han encontrado algunos puntos en común. Uno de los temas centrales ha sido la necesidad de fortalecer Europa en un contexto global donde se siente debilitada y desunida. En este sentido, todos los ponentes han coincidido en la urgencia de que la Unión Europea refuerce su papel, especialmente ante un presidente estadounidense como Donald Trump, cuya imprevisibilidad genera incertidumbre.
En el transcurso del debate, José Manuel García-Margallo ha puesto en relieve el hecho de que apelar a normas internacionales es insuficiente, citando la anexión de Crimea por Rusia en 2014 como un punto de inflexión. Ha advertido que el aislamiento de España respecto a la intervención en Oriente Medio podría tener repercusiones en el sur del país, haciendo referencia a la situación en el Sahel y Marruecos. Por su parte, Josep Borrell ha manifestado que la guerra en Irán acarreará «costes políticos y económicos en todo el mundo», señalando que aunque era un conflicto previsible, no se puede justificar por un «peligro inminente» relacionado con un posible arsenal nuclear iraní.
La intervención de Arantxa González Laya ha sido especialmente crítica, subrayando la necesidad de un «voto de confianza» hacia Europa. A su juicio, la individualidad de cada país complica la respuesta al conflicto y ha pronosticado que la guerra podría durar «semanas, antes que meses», aunque la inestabilidad generada persistirá durante años. En este contexto, ha enfatizado la importancia de la unidad europea y ha instado a los asistentes a reclamar más integración.
La preocupación por la amenaza de un embargo comercial por parte de EE UU ha sido otro de los puntos tratados. González Laya ha recordado que España tiene un superávit comercial significativo con Estados Unidos, lo que convertiría un bloqueo en un «tiro en el pie» para la economía estadounidense. Ana Palacio ha añadido que «estamos en otro mundo», abogando por la necesidad de entender el nuevo paradigma geopolítico, especialmente en lo que respecta a la energía y sus implicaciones futuras para Europa y Ucrania.
El evento no solo ha abordado cuestiones geopolíticas, sino que ha servido como un llamado a la acción para que Europa tome un papel más activo y cohesionado en el escenario mundial. Las reflexiones sobre la situación actual y futura de la política exterior europea han enfatizado la importancia de adaptarse a un entorno cambiante y a la necesidad de una respuesta conjunta ante los desafíos globales.

































































































