El sindicato ELA ha expresado su inquietud tras el reciente lanzamiento del servicio de Uber en Donostia. Según el sindicato, la experiencia previa de la compañía en Bizkaia ha mostrado un patrón de precariaización laboral y la violación de los derechos de los trabajadores, lo que podría replicarse en la capital guipuzcoana.
ELA destaca que Uber ha sido objeto de diversas sanciones por parte de la Inspección de Trabajo, debido a incumplimientos en las condiciones laborales que deberían regir en el sector del transporte de viajeros. Actualmente, existen aproximadamente 70 demandas individuales de empleados que reclaman la aplicación del convenio colectivo y la regularización de sus condiciones laborales.
El sindicato subraya que, sin la adopción de medidas apropiadas desde el inicio de la actividad de Uber en Donostia, la situación podría deteriorarse, como ya ha ocurrido en Bizkaia. Por ello, consideran «inaceptable» que la empresa expanda sus operaciones sin ofrecer garantías adecuadas para el cumplimiento de la normativa laboral vigente.
Ante este panorama, ELA ha solicitado a la Diputación Foral de Gipuzkoa y al Ayuntamiento de Donostia que intensifiquen la supervisión y se aseguren de que se cumpla la legislación laboral. Además, han anunciado que impulsarán acciones tanto sindicales como legales para proteger los derechos de los trabajadores afectados por esta situación.
La llegada de Uber a Donostia ha generado un debate importante acerca de la calidad del empleo en el sector de transporte y las condiciones laborales en general. A medida que la empresa continúe desarrollando sus servicios, la atención se centrará en cómo las autoridades locales pueden responder a las preocupaciones planteadas por ELA y otros grupos de interés.

































































































