Este domingo, el vuelo NT5402 de Binter Canarias, que conecta Gran Canaria con Donostia, no pudo aterrizar en el Aeropuerto de Hondarribia debido a las adversas condiciones meteorológicas. A pesar de que el avión llegó en el horario previsto, a las 12:35 horas, los pilotos tomaron la decisión de desviar el vuelo hacia Pamplona, donde aterrizó sin problemas.
Antes de la llegada de este vuelo, se produjeron dos aterrizajes exitosos en Donostia, ambos provenientes de Madrid, con horarios de llegada a las 08:40 y 13:00 horas respectivamente. Estos vuelos no presentaron dificultades durante sus descensos.
En términos generales, no hubo incidencias notables en los demás aeropuertos vascos, como los de Loiu, Gasteiz, Biarritz y Pamplona. Sin embargo, se anticipa que las condiciones climáticas puedan afectar los planes de vuelo en las próximas horas.
En particular, el aeropuerto de Loiu es conocido por experimentar fuertes rachas de viento, lo que a menudo obliga a los aviones a desplazarse a otras pistas para completar sus aterrizajes. La situación meteorológica se ha agravado, llevando al Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco a activar una alerta naranja desde las 12:00 horas, la cual se mantendrá vigente hasta las 24:00 horas por los fuertes vientos que se prevé que superen los 120 km/h, especialmente en la zona litoral de Bizkaia y Gipuzkoa.
Ante este escenario, las autoridades instan a los viajeros a que consulten el estado de sus vuelos y permanezcan atentos a las actualizaciones. Las fuertes rachas de viento son un fenómeno habitual en esta época del año y pueden causar interrupciones en los servicios de aviación. Por lo tanto, es prudente que los pasajeros se mantengan informados sobre cualquier posible cambio en sus itinerarios a medida que la situación meteorológica continúe desarrollándose.
La situación actual resaltó la importancia de la seguridad en la aviación, así como la capacidad de los operadores para adaptarse a condiciones adversas. Las aerolíneas y los aeropuertos trabajan en conjunto para garantizar que se tomen las medidas necesarias para el bienestar de los pasajeros sin comprometer su seguridad. A medida que el clima se estabiliza, se espera que las operaciones en los aeropuertos vascos regresen a la normalidad.





























































































