Por primera vez en diez años, salvo el periodo de 2020 por las restricciones de movilidad asociadas a la pandemia, los datos turísticos de Donostia han mostrado una leve disminución tanto en el número de entradas como en las pernoctaciones. En concreto, se ha registrado un descenso del 1% en entradas y del 0,5% en pernoctaciones, lo que ha interrumpido la tendencia de crecimiento constante de la capital guipuzcoana. Esta tendencia a la baja se ha acentuado en el inicio de 2026, con una caída del 9,2% en la llegada de viajeros en febrero. Sin embargo, las cifras del conjunto de Gipuzkoa son más alentadoras, alcanzando un récord histórico cercano a los 1,6 millones de visitantes en 2025. Estos cambios han abierto un nuevo debate sobre el potencial turístico de Donostia, cuestionando si ha alcanzado su límite de crecimiento.
Daniel Solana, director de la Agencia Vasca del Turismo, Basquetour, sugiere que múltiples factores podrían estar influyendo en este estancamiento. Según Solana, «la actividad a nivel mundial está entrando en una fase de madurez después del boom pospandémico». A pesar de la ligera caída en las entradas y pernoctaciones, considera que no se puede aún catalogar como una tendencia anual, sino como una situación «coyuntural». Si esta tendencia negativa se mantiene, menciona que sería necesario revisar los enfoques de promoción turística en Euskadi y en las capitales afectadas. Sin embargo, reconoce que es crucial analizar los datos tras el verano para una evaluación más precisa.
Desde el Ayuntamiento de Donostia, la concejala de Movilidad, Transporte Sostenible y Turismo, Olatz Yarza, comparte una visión similar, apuntando a una estabilización y desestacionalización del turismo. Esto podría reflejar un cambio en el comportamiento de los visitantes, con un aumento en el peso de las visitas extranjeras y una reducción de los picos veraniegos. Yarza destaca que, aunque ciertos mercados emisores, como Cataluña, Madrid y Francia, han mostrado un comportamiento más moderado, lo verdaderamente relevante es la distribución de las entradas y pernoctaciones. Se ha observado crecimiento en meses tradicionalmente considerados de baja temporada, como junio y diciembre, mientras que el descenso se ha concentrado en verano. Esto indica que Donostia está logrando diversificar y equilibrar la llegada de turistas a lo largo del año.
La concejala también celebra el crecimiento en otras localidades de Gipuzkoa, señalando que esta redistribución refleja un fortalecimiento del destino y una diversificación de la demanda. La oferta turística en el territorio se complementa de manera que beneficia tanto a Donostia como a otras localidades. Desde el Ayuntamiento se ve esta tendencia hacia un modelo turístico más sostenible y equilibrado, donde la experiencia en Gipuzkoa se presenta como una opción atractiva.
Azahara Domínguez, diputada foral de Movilidad, Turismo y Ordenación de Gipuzkoa, se muestra optimista respecto a esta redistribución del turismo. Asegura que la estrategia de desestacionalización y deslocalización implementada está dando resultados, con un aumento en el interés por el interior del territorio y las localidades costeras. No obstante, expresa su preocupación por la caída en Donostia, que históricamente ha sido el motor del turismo en Gipuzkoa. Domínguez observa que está cambiando la dinámica, ya que cada vez más visitantes llegan al territorio sin pasar por la capital. Este cambio también indica que la marca Gipuzkoa está consolidándose como un destino turístico con identidad propia.
La concejala Yarza subraya la importancia de Donostia como atractivo principal, advirtiendo que si el descenso en la actividad persiste, podría tener implicaciones para todo el territorio. Desde la Asociación de Agroturismos de Euskadi, Idoia Ezkurdia indica que los alojamientos rurales están desempeñando un papel fundamental en esta desconcentración turística, beneficiándose de políticas que favorecen el crecimiento en áreas fuera de la capital. Sin embargo, también señala que la caída de visitantes en Donostia podría ser una situación puntual y que la ciudad aún tiene potencial de crecimiento.
Por otra parte, la Asociación de Apartamentos Turísticos de Euskadi, Aparture, destaca que es necesario obtener más datos para evaluar la situación en su totalidad. El inicio de año ha sido débil, con una disminución del 6,2% en entradas hoteleras en Gipuzkoa y del 9,2% en Donostia. Su presidente, Asier Pereda, señala que este primer trimestre es el periodo de menor actividad y podría no ser representativo del año en su conjunto.
Mientras tanto, empresas como ‘Go Local San Sebastián’, que ofrecen visitas guiadas por la ciudad, también son cautas en su análisis. Iñigo Ansa, fundador de ‘Go Local’, explica que aunque se ha registrado una bajada, su actividad depende tanto de turistas que pernoctan como de excursionistas. Se prevé que la mayor afluencia de visitantes se produzca en verano, lo que permitirá realizar una comparación más efectiva respecto al año anterior.































































































