El sindicato Esan, que representa a los miembros de la Ertzaintza, ha denunciado la caída de parte del techo en la comisaría de Donostia. A través de un comunicado, el sindicato ha expresado su preocupación por el estado de abandono que sufre la infraestructura policial, lo que les ha llevado a exigir la dimisión de responsables de la Gobierno Vasco, incluyendo al consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, y al director de la academia de Arkaute, Ricardo Ituarte. Desde Esan advierten que «cuando se conoce un riesgo y no se actúa, deja de ser negligencia para convertirse en irresponsabilidad».
El derrumbe ha puesto en peligro la seguridad de los agentes, forzando a los del turno de mañana a permanecer en sus puestos sin poder ser relevados, mientras que el turno de tarde no ha podido acceder a áreas críticas como el armero. Esta situación, según el sindicato, ha creado un escenario operativo sin precedentes que afecta el funcionamiento habitual del servicio.
Desde Esan han calificado la situación como un «fallo estructural gravísimo», un reflejo del colapso en la gestión de las infraestructuras de la Ertzaintza y de una notable falta de control por parte del Departamento de Seguridad. Además, han subrayado que este incidente no es un caso aislado, sino un resultado de años de desatención e inacción, lo que pone en riesgo a los trabajadores de la policía.
La preocupación no se limita únicamente a la comisaría de Donostia. Según el sindicato, en la Ertzain-Etxea de Zumarraga también se están produciendo desprendimientos en el techo, lo que obliga a redirigir a los ciudadanos a través de áreas restringidas y vestuarios. Esta situación es considerada por el sindicato como «indigna e inaceptable», preguntándose si el departamento de Seguridad «está esperando a que haya heridos o una tragedia».
En su comunicado, Esan reafirma su compromiso de no permanecer en silencio ante el abandono de las instalaciones, exigiendo que se asuman responsabilidades y se garantice la seguridad de los agentes. «No vamos a callar. No vamos a mirar hacia otro lado», han declarado, enfatizando la urgencia de abordar esta crisis de infraestructura.
Este tipo de incidentes resaltan la necesidad de una revisión exhaustiva de las condiciones en las que opera la Ertzaintza. La falta de mantenimiento adecuado puede tener graves consecuencias no solo para la seguridad de los agentes, sino también para la eficacia de la policía en el cumplimiento de su deber de proteger a la ciudadanía. La situación actual pone de manifiesto la importancia de invertir en infraestructuras adecuadas y de asegurar un entorno de trabajo seguro para quienes velan por la seguridad de la comunidad.
En un contexto más amplio, la crítica a la gestión de las infraestructuras policiales no solo refleja las carencias internas de la Gobierno Vasco, sino también una preocupación generalizada sobre la seguridad pública en el País Vasco. La comunidad tiene derecho a exigir que se tomen medidas concretas para evitar que estos problemas se repitan en el futuro, garantizando así la integridad física de los agentes y, por ende, de la sociedad que protegen.
































































































