El emblemático cine Bellas Artes de Donostia, que ha sido objeto de una profunda transformación, se convertirá en un hotel de lujo bajo la gestión de la cadena estadounidense Hilton. Este nuevo establecimiento, que generará cerca de 70 empleos directos, se estima que podría impactar en la creación de unos 100 puestos de trabajo si se consideran los servicios indirectos asociados.
El nuevo hotel, que será operado por Sade, contará con 81 habitaciones y funcionará bajo la marca Curio Collection by Hilton, enfocada en alojamientos con valor patrimonial. Además de las habitaciones, el hotel dispondrá de un gimnasio, un aparcamiento y un espacio gastronómico con capacidad para recibir a unas 75 personas, lo que promete enriquecer la oferta hotelera de la ciudad.
La rehabilitación del edificio ha sido liderada por el estudio de interiorismo Isabel López Vilalta, que ha trabajado en la creación de una identidad que mezcla lo antiguo con lo contemporáneo. La atmósfera del clásico cine ha sido incorporada en el diseño, presentando un enfoque estético que respeta la arquitectura original sin caer en una mera tematización.
Sade, la empresa donostiarra encargada de esta transformación, reveló recientemente la fachada del que será el Hotel Palacio Bellas Artes, cuyo funcionamiento dará inicio el próximo año. Esta iniciativa forma parte de la celebración del centenario de la compañía, que se ha dedicado a la gestión de cines y hoteles en la ciudad.
Tras tres años de intensas obras, la comunidad podrá apreciar la cúpula y las fachadas del histórico edificio, que había estado cubierto por andamios durante el proceso de restauración. Este emblemático cine, diseñado en 1914 por el arquitecto Ramón Cortázar, fue uno de los primeros del Estado español y permaneció en funcionamiento hasta 1982.
La rehabilitación ha sido realizada con un alto grado de cuidado hacia el patrimonio, manteniendo la estructura del edificio conforme a las normativas de protección establecidas en el Plan Especial de Protección del Patrimonio urbano construido (PEPPUC). Así, se ha preservado el característico cuerpo de esquina y se ha reconstruido la cúpula que había sido derruida, siguiendo las directrices del Ayuntamiento de Donostia.
Gracias a un exhaustivo trabajo de documentación fotográfica y a la colaboración de artesanos locales especializados, se han restaurado elementos arquitectónicos como balaustradas, molduras, cornisas y vidrieras, asegurando que la intervención respete la esencia histórica del edificio. La rehabilitación integral del Palacio Bellas Artes no solo busca revitalizar un espacio icónico, sino también enriquecer la oferta cultural y turística de la ciudad, contribuyendo a su atractivo como destino.
Con esta iniciativa, Donostia avanza en la recuperación de su patrimonio arquitectónico, mientras se adapta a las nuevas demandas del turismo y la hospitalidad. La apertura del Hotel Palacio Bellas Artes se perfila como un acontecimiento significativo para la ciudad, reafirmando su compromiso con la conservación de su rica historia y cultura.






























































































