La historia de ‘Gorri’, un loro yaco que había desaparecido en Donostia, ha tenido un desenlace feliz tras una semana de incertidumbre. Este loro fue encontrado en un pueblo de La Rioja, a tan solo diez kilómetros de Logroño, por un vecino que decidió rescatarlo ante el temor de que pudiera ser atropellado por un vehículo, especialmente tras notar que la Guardia Municipal, notificadas una hora antes, no se presentó en el lugar.
Rafael García, el propietario de ‘Gorri’, había estado buscando activamente a su loro desde el pasado domingo, cuando se dio cuenta de su ausencia. Durante esa semana, movió «cielo y tierra» para localizarl o e incluso llegó a ofrecer una recompensa de mil euros a quien pudiera darle información sobre su paradero, temiendo que alguien lo hubiera robado con la intención de venderlo. Sin embargo, la realidad fue muy diferente, ya que el hombre que lo encontró, un amante de los animales que reside en una casa rural, prefirió no aceptar el dinero que se le ofrecía.
El reencuentro entre Rafael y ‘Gorri’ tuvo lugar el pasado sábado, cuando el vecino de La Rioja contactó a Rafael tras conocer su historia a través de un programa de televisión. «Estoy muy contento, no me lo creo. Es como si me hubiera tocado la lotería», afirmó el propietario, aliviado por haber recuperado a su compañero, con quien convive desde hace 40 años. La sorpresa fue aún mayor cuando Rafael se dio cuenta de que ‘Gorri’ regresó en un estado mejor al que había desaparecido. «Ha estado cuidado de una manera magnífica», comentó, añadiendo que el loro había comido fruta y hasta le habían hecho la manicura, luciendo unas uñas más cortas que las que tenía al perderse.
Esta situación ha sido inusual para Rafael, quien ha perdido a ‘Gorri’ en otras ocasiones, pero nunca había recibido tan pocas llamadas de ayuda. Este nuevo amigo de ‘Gorri’ vio al loro en un paseo hacia el Aquarium, y tras varias vueltas, decidió recogerlo por temor a que lo atropellaran. «Nos ha dicho que pensó que ya llegaría la Policía Municipal y pasó de largo», explicó Rafael, quien ahora planea tomar «medidas cautelares» para que no vuelva a suceder. A partir de este lunes, tiene la intención de visitar al veterinario para evaluar la posibilidad de colocarle un GPS y así poder localizarlo en caso de otra pérdida.
Este incidente pone de manifiesto la conexión especial que puede existir entre los humanos y sus mascotas, así como la solidaridad de los ciudadanos en momentos de necesidad. La historia de ‘Gorri’ no solo ha tenido un final feliz para su dueño, sino que también resalta la importancia de la comunidad en la protección y cuidado de los animales. Ahora, Rafael puede volver a disfrutar de la compañía de ‘Gorri’, que a partir de ahora contará con medidas adicionales para garantizar su seguridad.





























































































