El lehendakari Imanol Pradales ha comunicado, durante el pleno de control del Parlamento, que la sede de la empresa Ayesa, adquirida por un consorcio vasco, permanecerá en Donostia. Esta decisión fue tomada en conjunto con los accionistas, a pesar de las dudas que habían surgido sobre la ubicación. El consorcio está compuesto por Kutxabank, las Fundaciones BBK y Vital, el Gobierno Vasco y Teknei, mientras que la fundación guipuzcoana Kutxa no participa en la operación.
El consorcio vasco formalizó, el pasado 31 de diciembre, la adquisición de Ayesa Digital por un valor de 480 millones de euros, a la que se sumó posteriormente la Fundación Vital con 10 millones de euros. La transacción aún debe ser aprobada por las autoridades competentes, y Pradales ha solicitado “prudencia” hasta que se complete “en las próximas semanas”. “Ayesa, antigua Ibermática, nació y se desarrolló en Donostia, y como Gobierno creemos que su sede debe continuar allí”, destacó el lehendakari.
En respuesta a la oposición, Pradales enfatizó que no participará en el “enfrentamiento entre territorios vascos” y que su objetivo es defender los intereses de toda Euskadi. “Lo importante es que contaremos con una empresa vasca líder en el sector digital, y que la sede principal estará en Euskadi”, afirmó con determinación. También subrayó que Ayesa tiene actividades en otros territorios y que es esencial atraer negocios interesantes que fortalezcan el centro vasco de decisión.
El lehendakari criticó a EH Bildu por generar “dudas” sobre el proyecto, haciendo hincapié en que el portavoz parlamentario de la coalición, Pello Otxandiano, ha optado por crear polémica al cuestionar a los accionistas y hacer especulaciones sobre una posible salida a bolsa. Otxandiano había manifestado la falta de liderazgo del lehendakari respecto a la viabilidad y el futuro de este proyecto, además de referirse a otros casos de desavenencias entre socios de gobierno.
Desde el lado del PSE-EE, el secretario general en Gipuzkoa, José Ignacio Asensio, mostró su satisfacción por la decisión de mantener la sede de Ayesa en Donostia, asegurando que ha sido posible gracias a la postura de su partido. También la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, afirmó que es “lógico” que la sede permanezca en la capital guipuzcoana, resaltando el trabajo realizado para lograrlo.
En términos de impacto laboral, la operación representa un paso significativo, ya que Ayesa cuenta con alrededor de 2.000 trabajadores en Hegoalde y cerca de 13.000 a nivel global. Se prevé un incremento de la plantilla de aproximadamente un 10% en todos sus centros antes de 2027, lo que resalta la importancia de la firma en el contexto económico vasco.
Este movimiento se enmarca en un contexto más amplio, donde la firma de un acuerdo de exclusividad el 3 de diciembre de 2025 entre el consorcio vasco y Ayesa marcó un hito en el retorno de una de las empresas tecnológicas más emblemáticas a manos locales. El consejero de Industria, Mikel Jauregi, había expresado que el objetivo era claro: conseguir que la empresa, que tiene sus raíces en Gipuzkoa desde 1973, volviera a Euskadi y asegurara su desarrollo futuro desde este enclave.
La subsecuente compra no solo responde a una estrategia de re-localización, sino que también implica un fortalecimiento del tejido tecnológico de Euskadi. La presencia de Ayesa en el panorama empresarial vasco es clave, no solo por su capacidad en tecnología, sino también por el potencial que representa su plantilla altamente cualificada. En definitiva, este acuerdo simboliza un avance significativo para la economía de la región y un paso hacia la consolidación de un ecosistema digital robusto.





























































































