El Hospital Universitario Donostia de Osakidetza ha logrado alcanzar un hito significativo al realizar su 1.000 implantes cocleares, consolidándose como un centro de referencia en este tipo de procedimientos. Esta información fue difundida por el Servicio Vasco de Salud en un comunicado con motivo de la celebración del Día Internacional del Implante Coclear.
Desde la primera intervención llevada a cabo en 1991, el hospital ha visto un aumento notable en la cantidad de implantes, alcanzando actualmente un promedio de 60 al año. Este crecimiento refleja la importancia de la tecnología en la mejora de la calidad de vida de los pacientes con problemas auditivos.
El equipo encargado de estas intervenciones es multidisciplinar, compuesto por otorrinolaringólogos, audiólogos y rehabilitadores, respaldados por otros especialistas como radiólogos y psicólogos. Este enfoque integral permite un tratamiento más completo del paciente, asegurando que la calidad auditiva y la vida en general de quienes reciben el implante mejoren considerablemente.
El Hospital Donostia no solo es el centro más destacado en Euskadi sino también en La Rioja, atendiendo a una población de aproximadamente tres millones de habitantes. Este hecho subraya la relevancia del hospital en la atención a pacientes con hipoacusia, una condición que afecta severamente a la comunicación y la interacción social.
El implante coclear es descrito como un dispositivo auditivo muy eficaz, que se compone de dos partes: una interna, que se implanta quirúrgicamente, y una externa, que el paciente puede colocar y retirar con facilidad. Esta intervención está dirigida especialmente a aquellos pacientes que sufren de hipoacusia neurosensorial, que puede ser severa o profunda y que afecta al oído interno.
En casos donde la pérdida auditiva se presenta al nacer o en los primeros años de vida, se recomienda realizar la intervención de manera precoz, idealmente antes de cumplir los dos años. Para adultos, aunque el tiempo sigue siendo un factor importante, no resulta tan crítico como en el caso de los niños.
La cirugía se lleva a cabo bajo anestesia general, utilizando técnicas de visión microscópica por parte de otorrinolaringólogos especializados. A través de una pequeña incisión detrás de la oreja, se accede a las estructuras internas del oído para insertar el implante, que habitualmente requiere solo un día de ingreso hospitalario. Sin embargo, estos pacientes son considerados «acumulativos», ya que el seguimiento médico es continuo y actualmente se estima que se monitorea a más de 1.000 personas tras la intervención.
La tecnología relacionada con los implantes cocleares está en constante evolución, buscando dispositivos más pequeños, con baterías de mayor duración, y la posibilidad de conexión a través de Bluetooth. Esto permitiría realizar activaciones y revisiones de manera remota, facilitando el acceso al cuidado médico sin necesidad de visitas frecuentes al hospital.
Este avance en la técnica y el tratamiento de la pérdida auditiva en Euskadi no solo refleja la capacidad del Gobierno Vasco y del sistema sanitario de adaptarse a las necesidades de la población, sino que también abre un nuevo horizonte para los pacientes que buscan mejorar su calidad de vida. Con cada nuevo implante, se refuerza la idea de que la tecnología y la medicina pueden trabajar de la mano para ofrecer soluciones efectivas a aquellos que más lo necesitan.































































































