El Gobierno Vasco ha anunciado la construcción de 263 apartamentos dotacionales para jóvenes y mayores en las áreas de Riberas de Loiola y Morlans, como parte de su estrategia para abordar la crisis de vivienda que afecta a Donostia. Estas iniciativas se desarrollarán en parcelas que han sido cedidas sin coste alguno por el Ayuntamiento de la ciudad, permitiendo que los nuevos hogares sean ocupados por personas mayores de 70 años y jóvenes menores de 36.
La autorización para la aceptación de estas parcelas fue dada por el Consejo de Gobierno Vasco, según lo indicado por el consejero de Vivienda, Denis Itxaso, durante una reciente rueda de prensa. Itxaso subrayó la importancia de estas viviendas en la lucha contra la «emergencia habitacional» que enfrenta la capital guipuzcoana.
En el caso específico de Riberas de Loiola, se destinarán 1.456 metros cuadrados para edificar 83 apartamentos. El presupuesto para este proyecto asciende a 17,7 millones de euros. La obra ya se encuentra en la fase de licitación, y el Gobierno Vasco está a la espera de que el Ayuntamiento otorgue la licencia de construcción para poder iniciar los trabajos, que podrían comenzar este mismo año, posiblemente en otoño, según Itxaso.
Por otro lado, en la zona de Morlans Behera se utilizará una parcela de 3.464 metros cuadrados, donde se construirán 180 viviendas. Sin embargo, la tramitación de este proyecto será más lenta, ya que todavía no se ha elaborado un plan constructivo. A pesar de esto, la reciente aprobación de la Ley de Medidas Urgentes en materia de Vivienda, Suelo y Urbanismo de Euskadi facilitará el proceso al sustituir la necesidad de un Plan Especial por un estudio de detalle único. Esto permitirá que la obra, con un presupuesto estimado de cerca de 30 millones de euros, comience a desarrollarse a lo largo de 2028.
La construcción de estos apartamentos se enmarca dentro de un modelo innovador de «apartamentos dotacionales intergeneracionales», que busca fomentar la convivencia entre personas mayores y jóvenes. En este escenario, los mayores de 70 años deberán ceder sus viviendas al programa Bizigune del Gobierno Vasco, que se encargará de destinarlas a alquiler social. A cambio, estas personas podrán ocupar las nuevas viviendas indefinidamente, siempre que sean «totalmente autónomas».
Los jóvenes menores de 36 años accederán a estos apartamentos bajo un sistema rotatorio que permitirá su uso por un máximo de cinco años. Este sistema está diseñado para facilitar la emancipación de los jóvenes, garantizando que el alquiler no supere el 30% de su salario. Itxaso aseguró que este modelo ha tenido éxito en proyectos anteriores gestionados a través de Etxebide.
El regreso a la colaboración entre el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Donostia, tras más de una década de ausencia, marca un nuevo capítulo en la gestión de la vivienda en la ciudad. Itxaso recordó que la última cesión de terrenos por parte del Consistorio donostiarra tuvo lugar en 2010, y que en julio del año pasado se cedió una parcela en Ciudad Jardín para iniciar obras en breve.
Con la suma de estas dos nuevas parcelas, el Gobierno Vasco estima impulsar alrededor de 1.500 viviendas y apartamentos para jóvenes y mayores, con el objetivo de aumentar la oferta de vivienda pública y asequible en la región. Estas iniciativas se desarrollarán en diferentes localizaciones, incluyendo Playa de Vías de Easo, Martutene, Riberas de Loiola, Morlans y Ciudad Jardín, en respuesta a la creciente necesidad de vivienda asequible en Donostia.
En referencia a la parcela en la parte sur de Riberas de Loiola, donde existe discrepancia entre el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento respecto al número de apartamentos a construir, Itxaso precisó que la edificabilidad de la misma no permitiría más de 200 unidades si se desea incluir equipamiento dotacional para el barrio. Aunque el urbanismo puede adaptarse si se modifican las normas, el consejero defendió su propuesta que contempla un diseño de torres de planta baja más doce alturas.
Las conversaciones entre el Gobierno Vasco y los vecinos de la zona están en progreso, y el consejero de Vivienda se mantiene en contacto con el alcalde, Jon Insausti. Itxaso manifestó que insistir en una cifra de 400 apartamentos no beneficiaría el diálogo, pero se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo razonable.































































































