La estación de tren en Donostia avanza hacia su finalización con un nuevo hito en las obras dedicadas a la integración de trenes de alta velocidad. En este contexto, el Gobierno Vasco, liderado por la consejera María Ubarretxena, ha confirmado que el próximo 7 de noviembre se habilitará el segundo andén de Cercanías, ubicado cerca del barrio de Egia, así como un vestíbulo soterrado para su acceso.
Este avance se suma a un momento significativo que tuvo lugar en enero, cuando los usuarios pudieron acceder nuevamente a la entrada principal de la estación tras dos años de trabajos, sin necesidad de rodear las vías. La apertura del segundo andén representa un progreso notable, y aunque se había mencionado que el funcionamiento completo de la estación podría alcanzarse a finales de este año, la incorporación de estos nuevos espacios ampliará los 400 metros de superficie destinados a la infraestructura.
A pesar de los avances, los trabajos en la estación de Atotxa, como es conocida, continuarán. La apertura del vestíbulo es considerada «provisional», ya que aún se requiere desarrollar más instalaciones en el hall. En el futuro, se prevé que este vestíbulo cuente con acceso directo desde el paso subterráneo de Egia, que también conecta con la estación de autobuses, facilitando así el acceso sin pasar por la entrada principal que da al río Urumea. Sin embargo, hasta que esto se haga realidad, los usuarios deberán acceder al vestíbulo desde el paseo de Francia para validar sus billetes.
Con la apertura del segundo andén, se pondrán en funcionamiento las vías de Cercanías. El lunes, el andén fue visitado por la consejera Ubarretxena y el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano. Este nuevo andén, que se extiende a lo largo de 210 metros y tiene una anchura media de cinco metros, servirá para aquellos usuarios que utilicen el tren de Cercanías en dirección a Brinkola, permitiendo desplazamientos hacia destinos como Andoain, Tolosa, Beasain o Zumarraga.
La remodelación de la estación contempla un total de seis vías repartidas en cinco andenes. Las dos vías exteriores estarán destinadas a los trenes de Cercanías, mientras que las cuatro vías interiores se reservarán para trenes de media y larga distancia, con ancho internacional. Este diseño busca facilitar el flujo de pasajeros y mejorar la experiencia de viaje.
Además, las obras a cargo de Euskal Trenbide Sarea continuarán con la electrificación de las vías y la instalación de señalización en la superficie. En las áreas soterradas, se enfocarán en trabajos arquitectónicos en los vestíbulos de Cercanías y alta velocidad, así como en sus respectivas instalaciones. La consejera Ubarretxena ha destacado la complejidad de estas obras, que deben realizarse mientras se mantiene el tráfico ferroviario, que incluye unos 60 trenes diarios.
Un estudio reciente reveló que, en septiembre, las obras tuvieron impacto significativo en la operación de los trenes, resultando en la cancelación de uno de cada cuatro servicios. Sin embargo, una vez que las obras concluyan, la estación de tren de Donostia estará preparada para recibir trenes de alta velocidad sin limitaciones. Por otro lado, las obras en Irun también avanzan y se espera que la nueva estación esté lista en unos meses.





























































































