La ciudad de Donostia continúa consolidándose como un referente en el ámbito de la investigación y el desarrollo (I+D), tal como lo demuestra el último informe de la Fundación COTEC. En un evento celebrado en la capital guipuzcoana, el director general de la fundación, Jorge Barrero, y la concejala de Economía y Empleo Local, Ane Oyarbide, presentaron datos que destacan el aumento en la afiliación laboral en las áreas más tecnológicas de la economía local.
Actualmente, hay 9.087 afiliados en las trece ramas tecnológicas más relevantes, lo que representa un incremento de 244 personas en comparación con el año anterior. Este crecimiento refleja un desarrollo sostenido en el sector, que ha sido acompañado por un fuerte compromiso de la ciudad hacia la inversión en I+D, alcanzando los 365 millones de euros en 2023.
Jorge Barrero subrayó que la trayectoria de Donostia en I+D es «espectacular», siendo un ejemplo para otras localidades. Según sus palabras, la ciudad ha pasado de estar por debajo de la media nacional a superar esta cifra, lo que sitúa a Donostia en una posición privilegiada. Sin embargo, también reconoció que el camino hacia la creación de un polo de alta tecnología es complicado y requiere una visión consensuada, así como un ambiente atractivo para atraer talento.
A pesar de estos avances, Barrero, al igual que Oyarbide, señaló que persiste una falta de paridad de género en el sector tecnológico, especialmente fuera del ámbito biofarmacéutico, que es considerado un «matriarcado». Este aspecto destaca la necesidad de seguir trabajando para fomentar la igualdad en un sector que, pese a su crecimiento, aún enfrenta desafíos importantes.
El Mapa de Empleo Tecnológico de COTEC pone de manifiesto un crecimiento sostenido del empleo en este sector en la última década, con un aumento de 3.112 afiliados, lo que se traduce en un incremento del 52%. Este crecimiento ha sido palpable en las industrias tecnológicas y, de manera notable, en los servicios tecnológicos, que han consolidado su papel como motor de la economía de la ciudad. En total, el empleo tecnológico ha pasado del 5,5% al 7,1% del empleo total entre 2015 y 2025, superando la media nacional.
Este dinamismo se ve reforzado por un alto grado de especialización en servicios intensivos en conocimiento (SEIC), que representan el 48% del PIB local. La capital guipuzcoana destaca especialmente en áreas de programación e investigación, lo que resalta su apuesta por un modelo basado en la ciencia y el conocimiento, y que ha permitido un notable crecimiento en el empleo en este ámbito, que ha alcanzado cerca de 6.800 trabajadores.
El contexto laboral también es favorable, con una tasa de paro del 5,3%, la más baja entre las capitales del País Vasco. Donostia cuenta con un sistema educativo robusto, que incluye cuatro universidades y 17 centros de Formación Profesional, lo que facilita la formación de un capital humano cualificado que puede nutrir el sector tecnológico.
En conclusión, la evolución de Donostia en el campo de la I+D y el empleo tecnológico es un ejemplo claro del potencial de la ciudad para liderar en este ámbito. La combinación de inversión, formación y un entorno propicio para la innovación sugiere que la ciudad está en el camino correcto para continuar desarrollándose como un referente no solo en Gipuzkoa, sino en toda España. Este crecimiento no solo beneficia a la economía local, sino que también establece a Donostia como un modelo a seguir para otras regiones que aspiren a potenciar su sector tecnológico.






























































































