El centro educativo La Anunciata de Donostia ha tomado la decisión de cesar por completo su actividad docente al final del presente curso escolar. Esta medida responde, entre otras causas, a la disminución constante de alumnos que se ha registrado en los últimos años.
En un comunicado emitido el pasado viernes, el patronato de la Fundación Educativa Francisco Coll, que gestiona este colegio con una trayectoria de 87 años, explicó que la decisión fue tomada tras realizar «un análisis riguroso de la situación» que ha venido sufriendo el centro durante «muchos años». Las razones que llevaron a esta determinación incluyen, además de la pérdida de alumnado, un descenso notable en la natalidad y la eliminación de la etapa de Bachillerato.
Asimismo, el patronato destacó la reducción progresiva de unidades concertadas y las «elevadas inversiones» que serían indispensables para realizar las adaptaciones necesarias en el edificio, lo que ha dificultado aún más la viabilidad del centro. Este contexto ha hecho insostenible la continuidad del colegio en su formato actual.
Con el objetivo de facilitar la transición para las familias afectadas, el patronato ha decidido comunicar esta decisión con antelación, permitiendo así que los padres puedan planificar la escolarización de sus hijos. Además, han expresado su preocupación por el futuro laboral de los profesionales que están vinculados al centro educativo, lo que añade una capa de complejidad a la situación.
Para ayudar en este proceso, se ha anunciado que Kristau Eskola brindará apoyo al patronato con el fin de facilitar la matrícula de los actuales alumnos en otras instituciones educativas para el próximo curso, en colaboración con el Departamento de Educación del Gobierno Vasco. Este esfuerzo busca mitigar las dificultades que puedan enfrentar las familias en la búsqueda de nuevas plazas escolares.
La decisión de cerrar La Anunciata no solo afecta a la comunidad educativa directamente vinculada a este centro, sino que también refleja tendencias más amplias en el ámbito educativo de Gipuzkoa. La disminución de la natalidad impacta directamente en la población infantil, lo que provoca una reconfiguración de la oferta educativa. Este caso es un ejemplo claro de cómo las instituciones educativas deben adaptarse a un entorno demográfico cambiante.
En un momento en el que la educación enfrenta numerosos desafíos, el cierre de este colegio plantea preguntas sobre el futuro de la educación en la región y sobre cómo se pueden encontrar soluciones efectivas a la pérdida de alumnado. La situación de La Anunciata podría ser un indicativo de futuras decisiones que otras instituciones educativas tendrán que considerar a medida que se enfrentan a realidades similares.
Por tanto, el anuncio del cierre de este centro educativo marca un capítulo más en la historia de la educación en Gipuzkoa. Mientras se llevan a cabo las gestiones necesarias para la reubicación de los alumnos y se busca garantizar la continuidad laboral de los docentes, la comunidad educativa estará atenta a cómo evoluciona este proceso y qué pasos se tomarán a continuación.





























































































