El Ayuntamiento de Donostia ha emitido un requerimiento a la propiedad de la antigua fábrica de Zardoya Otis, ubicada en Herrera, para que lleve a cabo labores de limpieza en los alrededores. En caso de que no se atienda esta solicitud, el consistorio procederá a realizar la intervención de manera subsidiaria.
El concejal de Espacios Públicos, Juantxo Marrero, explicó este procedimiento en respuesta a una pregunta formulada por la edil de EH Bildu, Izar Hernando, durante una comisión dedicada al Desarrollo y Planificación del Territorio.
Hernando expresó su satisfacción por la decisión del Ayuntamiento, aunque lamentó el tiempo transcurrido, recordando que el Consejo del Distrito Este había solicitado previamente la limpieza hace más de un mes. Esta situación es crucial, ya que, según mencionó, alrededor de 200 personas residen actualmente en los pabellones abandonados, lo que genera un gran desorden y afecta negativamente tanto a los ocupantes como a los vecinos de la zona.
En términos de la situación de estas personas, la concejala de Acción Social, Mariaje Idoeta, también abordó la cuestión en respuesta a EH Bildu, señalando que es complicado conocer con exactitud cuántas personas viven en Zardoya. Informó que los educadores de calle que trabajan en Villa Salia realizan visitas regulares a la zona y han constatado que el número de ocupantes fluctúa de manera constante.
Idoeta enfatizó el compromiso del consistorio para ayudar a aquellos que se encuentran en situación de calle en Donostia, destacando la implementación de programas como Aukerak. Esta iniciativa busca facilitar la inserción laboral y social de estas personas, permitiendo así liberar plazas en el albergue de La Sirena, que, tristemente, seguirán siendo ocupadas por quienes están sin hogar.
Durante la misma comisión, Idoeta comunicó que ya se han derivado dos personas de La Sirena a un programa del Gobierno Vasco, en colaboración con la Diputación, con el objetivo de que estas personas continúen avanzando en su inserción social y laboral.
En cuanto a la atención a personas sin hogar, la edil subrayó que actualmente el consistorio dispone de 294 plazas para atender a esta población y ofrece diariamente 336 servicios de comida. Además, Idoeta afirmó que es “cuestión de voluntad política” que otros municipios de la zona sigan la misma línea que Donostia sin esperar que EUDEL emita recomendaciones sobre el padrón social.
La concejala de Elkarrekin, Arantza González, también se mostró satisfecha con la solicitud del Ayuntamiento a los municipios cercanos para que concreten un calendario de actuaciones.
El concejal de Seguridad, Martin Ibabe, informó que el consistorio está en contacto continuo con Kutxa para abordar la situación del Instituto de la Construcción de Altza, donde se han registrado episodios de ocupación. Según Ibabe, Kutxa ha asegurado que contratará seguridad privada para proteger el complejo de edificios.
Asimismo, se está trabajando en colaboración con la propiedad en busca de una solución urbanística que defina los futuros usos del edificio. Ibabe destacó que la presencia de patrullas de la Guardia Municipal y la Ertzaintza es constante en la zona, y que la policía local ya ha realizado identificaciones durante episodios de ocupación en un edificio que es de propiedad privada.
En relación a los casos de ocupación, el concejal recordó que la ley establece que es responsabilidad de la propiedad solicitar el desalojo a través de la vía judicial para obtener la correspondiente orden. En respuesta a la inquietud por la ocupación, el Ayuntamiento ha trabajado en la “minimización” del riesgo manteniendo un gimnasio en el Instituto, a pesar de que se ha inaugurado un nuevo polideportivo en Altza.
Con la finalización del uso del gimnasio, es responsabilidad de Kutxa garantizar la seguridad de los cinco edificios, y según Ibabe, ya se están implementando medidas, como la instalación de alarmas. La situación en la zona y la respuesta del consistorio son indicativas del compromiso que se tiene hacia la población más vulnerable y la necesidad de colaboración entre las instituciones para abordar estos retos sociales.































































































