El Ayuntamiento de San Sebastián ha decidido no modificar la normativa actual que regula el acceso de perros a las playas durante la temporada estival. Aunque inicialmente se había planteado permitir la entrada de mascotas en horario nocturno, el consistorio ha optado por mantener la prohibición vigente tras un análisis de las opiniones recopiladas en el proceso de participación ciudadana.
Esta decisión es el resultado de una consulta pública en la que se mostró un amplio rechazo a la flexibilización de la ordenanza. Según fuentes del consistorio, la ciudadanía manifestó su preocupación por cuestiones de convivencia, limpieza y seguridad, especialmente durante los meses de mayor afluencia turística. El Ayuntamiento ha destacado que la participación vecinal ha sido clave para frenar el cambio.
El borrador original contemplaba permitir la presencia de perros entre las 21:00 y las 00:00 horas en verano, buscando así compaginar el uso de las playas con la presencia de mascotas. Sin embargo, el Gobierno municipal considera que esta medida podría provocar conflictos y que la regulación actual, que solo permite la entrada de perros del 1 de octubre al 30 de mayo, ofrece mayor claridad y seguridad jurídica.
Asimismo, el Ayuntamiento ha recordado que la revisión de la normativa de playas sigue abierta en otros aspectos, como la prohibición de fumar, el uso de altavoces y la regulación de actividades deportivas. Sin embargo, el apartado relativo a los perros queda descartado por el momento, al considerar que no hay un consenso social suficiente para modificarlo.
Impacto de la presión turística
Esta decisión se enmarca dentro de un proceso más amplio de actualización de la normativa municipal, que tiene como objetivo adaptar el uso de las playas a nuevas demandas sociales y criterios de sostenibilidad. El consistorio ha afirmado que continuará analizando las propuestas de la ciudadanía y que no descarta retomar el debate en el futuro si se producen cambios en las circunstancias o en la percepción social.
El Gobierno municipal también ha señalado que la presión turística en verano complica cualquier flexibilización de la normativa. Las playas de Donostia suelen registrar niveles de ocupación muy altos, lo que, según el Ayuntamiento, obliga a priorizar criterios de convivencia y seguridad durante los meses de mayor afluencia.
Diversas asociaciones vecinales y colectivos de usuarios de las playas han acogido con satisfacción esta decisión, argumentando que la propuesta inicial generaba incertidumbre y podía provocar conflictos entre bañistas, surfistas y propietarios de mascotas. No obstante, algunos grupos han solicitado que se consideren alternativas para ampliar los espacios caninos fuera de la temporada turística.





























































































