La fiesta de la Tamborrada en Donostia dio inicio como es habitual, unas horas antes de la ceremonia de Izada. En este contexto, el alcalde Jon Insausti entregó las Medallas al Mérito Ciudadano a destacados miembros de la sociedad, entre los que se encontraban el neurólogo José Félix Martí Massó, el coreógrafo Josetxo Fuentes, la pastelería Casa Otaegui, el centro de formación Cebanc, y Emma Larreta, un ejemplo de superación y lucha por la igualdad. La entrega, que tuvo lugar en el Ayuntamiento, fue un evento emotivo, con discursos que resonaron profundamente entre los asistentes.
En la ceremonia, junto al alcalde, estuvieron presentes varias autoridades, entre ellas la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, y la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza. El evento también contó con la presencia de otros representantes del Gobierno Vasco, así como diputados de diferentes instituciones. El presentador de la gala, Iñigo Gastesi, solicitó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz, marcando un tono solemne al inicio del acto.
Durante su intervención, el alcalde Insausti expresó su orgullo por la transformación de San Sebastián, destacando que la ciudad avanza gracias a la labor y generosidad de personas e instituciones como las galardonadas. Agradeció a cada uno de los premiados por su contribución a una ciudad que se mantiene fiel a su cultura mientras se adapta a los nuevos tiempos.
En un momento destacado, los galardonados subieron al escenario para recibir sus medallas, cada uno compartiendo unas palabras. Josetxo Fuentes rompió el protocolo al ofrecer al alcalde una txapela decorada con la ikurriña y el escudo de la Real Sociedad, un gesto que fue recibido con alegría. Además, una comparsa de jardineros realizó una danza frente a él, lo que añadió un toque especial a la gala.
José Félix Martí Massó, al recibir su medalla, agradeció al Ayuntamiento y a su esposa por su apoyo durante su carrera. En su discurso, subrayó la importancia del voluntariado entre los jubilados, considerándolo una forma de autocuidado y generosidad hacia uno mismo. Expresó su admiración por Donostia, describiéndola como un lugar que representa una manera de mirar al mundo, instando a la comunidad a construir una ciudad basada en el respeto y el trabajo conjunto.
Por su parte, Iñigo Otaegui, representante de la pastelería Casa Otaegui, manifestó su emoción al recibir el reconocimiento, enfatizando la responsabilidad que siente hacia la ciudad a medida que su negocio celebra 140 años de historia. Su discurso fue un claro reflejo del compromiso de la pastelería con la comunidad donostiarra.
Emma Larreta, quien ha sido víctima de violencia de género, también compartió su historia. Se mostró agradecida por el honor recibido y utilizó su plataforma para animar a los presentes a priorizar su bienestar emocional, resaltando que este aspecto es esencial para el crecimiento personal. Su mensaje fue claro: cuidar de uno mismo se traduce en una mejor calidad de vida y en la posibilidad de ayudar a otros.
Paloma Enríquez, directora de Cebanc, destacó la trayectoria de la institución a lo largo de los últimos 50 años, subrayando que su labor ha estado enfocada en poner la formación al servicio de la ciudadanía. Resaltó que el progreso de San Sebastián se basa en el esfuerzo cotidiano de entidades que trabajan para mejorar la calidad de vida de los residentes.
Finalmente, Josetxo Fuentes cerró el evento con una reflexión sobre su carrera y su deseo de devolver a la ciudad lo que ha recibido a lo largo de los años. Su legado en el ámbito de la danza, especialmente en la Tamborrada, fue celebrado por todos, y su intervención terminó con un emotivo «Gora Donostia!». La ceremonia no solo conmemoró a los galardonados, sino que también reafirmó el compromiso de la ciudad con los valores de unidad y apoyo mutuo.




























































































