El Ayuntamiento de Donostia lleva a cabo un esfuerzo constante para mantener las calles y plazas de la ciudad en condiciones óptimas. Este compromiso se refleja en el presupuesto propuesto por el Gobierno Vasco, que asciende a un total de 104 millones de euros. Esta cantidad se destinará a diversas acciones, incluyendo la mejora del asfaltado y el mantenimiento de vías públicas.
Dentro de las partidas presupuestarias, se han asignado 750.000 € para el asfaltado, un millón para el mantenimiento de las vías públicas y 350.000 € para iniciativas relacionadas con la accesibilidad. Una de las intervenciones más destacadas se está realizando en el Paseo de Hériz, donde se está construyendo un ascensor que unirá el área con la vía de Escolta Real. Aunque aún no se ha adjudicado, el coste de esta obra se estima en 1.354.060 €, con un plazo de ejecución de ocho meses tras la adjudicación.
En el mismo lugar, se ha elevado la calzada para alinearla con la altura de la acera, un paso necesario para mejorar la transitabilidad en esa zona. Además, el departamento de Mantenimiento Urbano ha comenzado a trabajar en la accesibilidad de 16 pasos de peatones en la ciudad, con el objetivo de facilitar el tránsito de personas con movilidad reducida y de quienes llevan carritos de bebés.
Los trabajos se están realizando en seis barrios de Donostia: Egia, Intxaurrondo, Antiguo, Aiete, Bidebieta y el Centro. Estas mejoras forman parte de la segunda modificación del contrato de reparación y mantenimiento de pavimentos adjudicado en febrero de 2024 a la UTE Goki, que incluye empresas como Serkom, Moyua y Campezo. La primera modificación del contrato, que se aprobó el 12 de noviembre, incorporó mejoras por un valor de 200.000 €.
La segunda modificación añade cerca de 225.000 € adicionales, que se destinarán a las obras de mejora que se ejecutarán en un plazo de cinco meses. El área de Mantenimiento Urbano ha señalado que uno de los principales problemas a abordar es la diferencia de altura entre las aceras y la calzada, ya que en varios puntos hay “falta de rebajes a cota 0”, dificultando así el tránsito de personas con movilidad reducida. También se ha observado la necesidad de incluir baldosas podotáctiles para personas con discapacidad visual.
Asimismo, se trabaja en la instalación de «orejetas y pasos peatonales elevados» para aumentar la seguridad y visibilidad en las calles. También se está llevando a cabo la reparación o sustitución del pavimento en aquellas zonas donde se encontraba en mal estado. Sin embargo, no todas las críticas han sido positivas. La Federación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Gipuzkoa, conocida como Elkartu, ha manifestado su descontento con la «mala ejecución» de las obras en la calle Easo.
Según Elkartu, lo sucedido en esta calle no es un caso aislado, sino un reflejo de la «caótica gestión de los vados peatonales» por parte del Consistorio donostiarra en diferentes puntos de la ciudad. Esta situación ha generado una creciente preocupación entre los ciudadanos, quienes consideran que es fundamental garantizar que las obras de accesibilidad se realicen de manera correcta y cumplan con los estándares necesarios para facilitar la movilidad de todos.
El compromiso del Ayuntamiento de Donostia con la mejora de la infraestructura urbana es crucial para garantizar una ciudad más accesible y cómoda para todos sus habitantes. Con un presupuesto significativo destinado a estas obras, se espera que en los próximos meses se vean avances concretos que beneficien la calidad de vida de los donostiarras.






























































































