El Ayuntamiento de Donostia ha defendido recientemente la alternativa que se ha propuesto a la Asociación de Jubilados Zabaltza, en respuesta al cierre inminente de su local. La concejala de Acción Social, Mariaje Idoeta, explicó que esta decisión, programada para el 22 de diciembre, se debe a que el inmueble en la calle Zabaleta no cumple con los requisitos necesarios de prevención y evacuación. Además, el cierre se ha visto agravado tras la decisión del arrendatario del bar del centro de abandonar la gestión, lo que requeriría reformas significativas en la cocina y el sistema eléctrico del local.
Idoeta destacó que el Consistorio ha estado buscando soluciones “definitivas” durante años, aunque las iniciativas exploradas hasta ahora no han sido viables. Por ello, defendió que la propuesta de trasladar las actividades a un local en la plaza Nafarroa es “temporal pero suficiente”. Esta nueva ubicación permitirá continuar con la mayoría de las actividades, exceptuando el bar y el juego de cartas. Para compensar, se ha ofrecido la instalación de un office con frigorífico y microondas, así como una sala para actividades y la revisión del sistema de ventilación.
A pesar de estas medidas, Idoeta advirtió que no quería “dar falsas esperanzas” sobre los plazos, aunque aseguró que el tema seguirá siendo una prioridad para el Gobierno municipal. “Si encontramos una opción mejor, la adoptaremos”, agregó. La oposición, sin embargo, ha criticado esta alternativa, afirmando que no satisface las necesidades del colectivo de Gros. Ricardo Burutaran, representante de EH Bildu, dijo que Gros es el barrio con mayor aumento demográfico y con un 31% de su población mayor de 65 años. “Estamos hablando del único ‘hogar’ del barrio para muchos jubilados. La alternativa actual no es suficiente”, afirmó.
Elkarrekin Podemos también ha expresado su preocupación por las implicaciones sociales del cierre. Su portavoz, Arantza González, subrayó que el nuevo local es considerablemente más pequeño, casi un tercio menos, y carece de un comedor, servicio esencial para que algunos mayores puedan acceder a una comida diaria de forma segura. González advirtió que la falta de un espacio adecuado podría agravar problemas de soledad entre los mayores, con posibles repercusiones para su salud física y mental.
En su defensa, Idoeta resaltó que la situación presupuestaria del Departamento limita los plazos y que la financiación destinada a hogares de jubilados está comprometida para otro proyecto en curso en los próximos años. Aunque no pudo prometer fechas, aseguró que el Ayuntamiento está explorando opciones de compra, alquiler o copropiedad de nuevos hogares. “No puedo asegurar que tendremos un local definitivo en mayo de 2026, porque no sé si encontraremos uno adecuado”, comentó.
En Gros, hay varios locales vacíos, pero la mayoría presenta problemas similares de accesibilidad y dificultades para cumplir con las normativas de evacuación y salidas de humos. La asociación Zabaltza, que ha utilizado el local de la calle Zabaleta durante 43 años, ha expresado su preocupación al Gobierno y a la oposición sobre la incapacidad de la alternativa para cubrir sus necesidades operativas. Alertan que muchos usuarios podrían dejar de asistir al nuevo local propuesto. No obstante, el Ayuntamiento considera que la medida es “responsable y necesaria”, insistiendo en que no se puede mantener un local que incumple la normativa y que representa un riesgo para los usuarios.
La concejala Idoeta reiteró que “hemos ofrecido la mejor opción posible mientras trabajamos para encontrar otra mejor”, destacando que la situación actual es compleja y requiere un análisis cuidadoso. A medida que avanza el proceso, la atención del Gobierno local se centra en garantizar que los jubilados de Gros dispongan de un espacio seguro y funcional, adaptándose a sus necesidades en la medida de lo posible.





























































































