El Ayuntamiento de Donostia está elaborando una nueva ordenanza que regulará el uso de las playas, cuyo objetivo principal es limitar ciertas actividades durante la temporada estival. Entre las medidas propuestas, se incluye la prohibición de la entrada de perros a la playa durante el verano, así como la sanción de comportamientos considerados molestos, como fumar o utilizar altavoces para escuchar música, con multas que pueden llegar hasta los 750 euros.
Este proyecto se encuentra en fase de tramitación y se espera que sea presentado para su aprobación inicial en la Junta de Gobierno el próximo 3 de marzo. La revisión de la actual Ordenanza de Uso y Aprovechamiento de las Playas, que data de 2007, ha sido motivada por una consulta pública realizada el pasado octubre, en la cual el gobierno local mostró interés en modificar la normativa en tres aspectos clave, dado el gran número de usuarios afectados.
Los resultados de dicha consulta han mostrado una clara tendencia en la opinión pública. Un 86% de las alegaciones recibidas se opusieron a la posibilidad de permitir que los perros accedieran a la playa en horarios limitados, lo que ha llevado al consistorio a mantener la prohibición existente. Asimismo, en la nueva normativa se abordará de manera explícita la prohibición de fumar y de escuchar música con altavoces, en respuesta a las incomodidades manifestadas por otros usuarios.
La actual ordenanza no establece una normativa específica sobre el uso de tabaco en las playas, aunque el Gobierno Vasco ha recomendado durante años evitar fumar en estos espacios. Para regular esta cuestión, se aplicarán las disposiciones de la Ley 7/2022, de 8 de abril, que establece responsabilidades sobre la gestión de residuos. En particular, dicha ley permite a los ayuntamientos establecer restricciones sobre el acto de fumar en las playas, que se podrá sancionar a través de las Ordenanzas Municipales.
El Departamento de Medio Ambiente está proponiendo que se añada una nueva disposición en el artículo 8 que prohíba fumar en la playa. Esta infracción se considerará leve, y la multa se ajustará a lo establecido en la Ley 7/1985, que permite sanciones de hasta 750 euros, aunque la actual normativa prevé multas más bajas, entre 50 y 200 euros. La determinación final sobre el régimen sancionador deberá ser evaluada por la Secretaría Municipal antes de que se proceda a la aprobación inicial.
Por otro lado, la propuesta también incluye restricciones sobre el uso de aparatos de música en la playa. El texto que se está elaborando modificará el artículo 8.2 h) de la normativa vigente, que actualmente establece que cualquier dispositivo que produzca ruido debe utilizarse de manera que no cause molestias. La nueva redacción buscará limitar el uso de altavoces y obligará a los usuarios a hacer uso de auriculares, lo que ha sido respaldado por el 97% de los comentarios recogidos en la consulta ciudadana.
Estas medidas están alineadas con la normativa sobre contaminación acústica, que prohíbe cualquier actividad que genere ruido en la vía pública sin la debida autorización. Con ello, el Ayuntamiento busca garantizar un ambiente de convivencia en las playas durante la temporada alta, donde la afluencia de turistas y residentes aumenta considerablemente.
La implementación de estas normas no solo pretende mejorar la experiencia de los usuarios de la playa en Donostia, sino que también refuerza la política del Ayuntamiento en materia de sostenibilidad y respeto hacia el medio ambiente. Con la entrada en vigor de esta nueva ordenanza, se espera que se reduzcan las molestias y se promueva un uso más responsable de los espacios públicos, beneficiando tanto a los ciudadanos como a los visitantes.
































































































