El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha reiterado su solicitud para que el impuesto turístico se pueda implementar a partir de este verano en la capital guipuzcoana. Este llamado, lanzado el pasado domingo, coincide con la apertura del trámite de enmiendas al Proyecto de Norma Foral, donde ha instado a los grupos junteros a que aprovechen esta oportunidad para introducir mejoras en la propuesta. Insausti ha urgido al Gobierno Vasco a que su consejero de Turismo, Javier Hurtado, escuche las demandas de la ciudadanía, señalando que la aplicación del impuesto no debería esperar hasta 2027.
El alcalde argumenta que existe un consenso tanto político como social en la ciudad para la implantación de este impuesto. “Es razonable que quienes visitan y disfrutan de Donostia también contribuyan a su mejora. La ciudad debe ser un lugar para compartir, pero sobre todo, debe ser un espacio habitable”, ha manifestado, reiterando su deseo de que el impuesto esté en vigor a partir del próximo periodo estival.
“No se puede exigir a las ciudades que gestionen mejor sin proporcionarles las herramientas necesarias», ha añadido Insausti, recordando que esta medida ya se aplica en numerosas ciudades europeas. La propuesta de Norma Foral que se debate actualmente en las Juntas Generales de Gipuzkoa tiene abierto el plazo de enmiendas hasta el 24 de enero, lo cual ofrece a los grupos junteros la posibilidad de sugerir cambios que facilitarían una implementación anticipada del impuesto.
Insausti ha hecho un llamamiento a los junteros, instándoles a considerar las mejoras que permitirían activar el impuesto antes de la fecha prevista. “Un acuerdo se puede mejorar cuando se escucha a quienes están en primera línea”, ha declarado. Asimismo, ha dirigido un mensaje al consejero de Turismo, instándole a adoptar una actitud proactiva y a prestar atención a las inquietudes de la población, en lugar de posponer la medida para el próximo año, fecha que también considera la Diputación Foral de Gipuzkoa.
El alcalde ha subrayado que «no se trata de buscar excusas, sino de dar respuestas a la situación actual de la ciudad». Este impuesto es el resultado de un trabajo de dos años en el que Donostia ha mostrado un firme compromiso por su implementación, respetando los acuerdos políticos y el trabajo institucional que se ha realizado hasta ahora. “Donostia ha luchado para que este instrumento exista; ahora lo que queda es activarlo lo más pronto posible”, concluyó Insausti.





























































































