El pasado 23 de abril, se celebró una maratón en las calles de Donostia, donde participaron aproximadamente 11.500 atletas. En esta ocasión, un grupo de 40 chicos magrebíes se ofreció como voluntarios para gestionar el tráfico en varios puntos del recorrido. Este esfuerzo fue significativo, ya que muchos de ellos habían pasado la noche en la calle y se levantaron a las seis de la mañana para cumplir con su labor a las ocho.
La participación de estos jóvenes no solo destaca su compromiso con el evento, sino que también plantea la necesidad de reflexionar sobre la percepción de la migración en la sociedad actual. Algunos comentarios recientes han vinculado de manera implícita la llegada de migrantes con un aumento de la inseguridad. Sin embargo, la realidad que muestran estas iniciativas es la de una comunidad que contribuye activamente al bienestar de sus vecinos y visitantes.
Durante la maratón, los voluntarios demostraron su dedicación y capacidad organizativa, garantizando que los corredores pudieran disfrutar de la carrera de manera segura. Este tipo de colaboración entre diferentes grupos de la sociedad es fundamental para fortalecer los lazos comunitarios y fomentar un ambiente de respeto y solidaridad.
Es importante destacar que el esfuerzo de estos jóvenes no debe ser pasado por alto. En lugar de enfocarse en la problemática de la migración desde una perspectiva negativa, es esencial reconocer y valorar las aportaciones que realizan a la sociedad. La maratón no solo fue un evento deportivo, sino también una oportunidad para que muchas personas reflexionaran sobre la diversidad y el papel que cada uno juega en la construcción de una comunidad más inclusiva.
Al concluir la carrera, se hicieron llamados a valorar la labor de organizaciones y eventos que permiten que estos jóvenes se integren de forma positiva en la comunidad. En este sentido, la organización de la maratón, bajo el auspicio de Donosti Eventos, merece un reconocimiento especial por la confianza y apoyo brindados a estos voluntarios.
Al final, es crucial que la sociedad tome conciencia de que el compromiso y la participación ciudadana son elementos clave para el desarrollo de una comunidad unida. A medida que continuamos enfrentando desafíos relacionados con la migración, es vital seguir fomentando espacios de colaboración y entendimiento en lugar de perpetuar estigmas. Esto no solo beneficiará a quienes llegan en busca de nuevas oportunidades, sino a todos los miembros de la comunidad.
Por ello, hacemos un llamado a la reflexión sobre cómo se perciben las realidades migratorias y a considerar el valor que aportan aquellos que, a pesar de las dificultades, eligen participar y contribuir activamente en eventos que enriquecen nuestra cultura y sociedad. La maratón de Donostia es un claro ejemplo de cómo, juntos, se pueden generar cambios positivos y duraderos.





























































































