El Ayuntamiento de San Sebastián, representado por su alcalde, Jon Insausti, ha enviado recientemente una carta al patronato de la Fundación Kutxa instando a reconsiderar su decisión de cerrar el Museo de la Ciencia, Eureka!. Este comunicado, que se ha hecho público en castellano y en euskera, refleja la preocupación de la ciudadanía donostiarra ante el inminente cierre de este importante espacio cultural.
En el documento, Insausti destaca la relevancia de Eureka como un referente en la divulgación científica en la ciudad. Ha resaltado que, gracias a la labor conjunta de diferentes instituciones y la propia Fundación Kutxa, Donostia se ha posicionado como un hub internacional en ciencia, innovación y conocimiento. El alcalde subraya que el museo ha sido crucial para acercar la ciencia a miles de personas, especialmente a las nuevas generaciones, a través de actividades educativas de alta calidad.
El anuncio del cierre ha generado un profundo descontento entre los ciudadanos, así como entre diversas entidades y asociaciones locales. En su carta, Insausti expresa que esta decisión no solo implica la clausura de una instalación importante, sino que supone la pérdida de un símbolo en el ámbito de la divulgación científica en Euskadi, con implicaciones directas en la educación y en el fomento de carreras científicas en un momento en que son más necesarias que nunca.
El alcalde también señala que el cierre del museo se plantea sin que haya una alternativa viable en la ciudad que pueda sustituir su función. Este argumento refuerza su solicitud al patronato de Kutxa para que evalúe la posibilidad de mantener abierto Eureka hasta que se desarrolle un proyecto de similar envergadura, como el que se prevé en Tabakalera.
Insausti concluye su misiva reiterando la importancia de no renunciar a un espacio que ha contribuido de manera decisiva a la consolidación de Donostia como una ciudad científica. Agradece la atención que la Fundación Kutxa ha mostrado hacia los proyectos de la ciudad y expresa su deseo de seguir colaborando en iniciativas de interés común para el beneficio de los ciudadanos.
La situación pone de relieve la necesidad de valorar los espacios de divulgación científica, que son esenciales para el futuro educativo y cultural de la región. En este sentido, el respaldo de instituciones locales y la colaboración entre diferentes agentes se presentan como fundamentales para garantizar que Donostia mantenga su estatus como un centro de excelencia en ciencia y conocimiento.
El debate sobre el cierre de Eureka no solo afecta a un espacio físico, sino que también plantea interrogantes sobre cómo se invierte en educación y cultura en Gipuzkoa. Los esfuerzos para preservar este museo evidencian un compromiso con la educación científica que trasciende a las generaciones presentes y futuras.





























































































