El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha manifestado que la llegada de Uber a la ciudad es un hecho que debe ser aceptado y que requiere una gestión adecuada para asegurar que todos los operadores, tanto los taxis tradicionales como las plataformas de transporte como Uber, puedan operar en el mismo marco normativo. Esto lo expresó durante una comparecencia ante los medios en la que celebraba sus más de cien días en el cargo.
En su declaración, Insausti subrayó la importancia de gestionar esta nueva realidad para ofrecer seguridad y certezas tanto a los usuarios como al sector del taxi. «Uber es una realidad en Donostia y lo mejor que podemos hacer es aceptarlo y gestionarlo», afirmó, haciendo hincapié en que su administración está trabajando para que el servicio de taxis sea de la mejor calidad para los habitantes de la ciudad.
El regidor hizo hincapié en la necesidad de establecer un marco de trabajo que permita a todos los operadores operar en igualdad de condiciones. Según su opinión, esto no solo se aplica a la movilidad, sino también a otros ámbitos, como la búsqueda de empleo o el comercio, donde coexisten diferentes modelos. «Lo que hay que hacer es aceptar esta realidad y gestionarla, con dos premisas: que sea para un mejor servicio al donostiarra y con las mismas reglas de juego para todos», comentó Insausti.
El alcalde también manifestó que las autoridades de competencia tanto a nivel vasco como español respaldan la expansión de Uber en Donostia y en Gipuzkoa. Sin embargo, advirtió que es crucial conocer el marco normativo y jurídico que sustenta su funcionamiento en la ciudad para tomar decisiones de gestión informadas y efectivas.
Recientemente, Insausti ha mantenido reuniones con el sector del taxi y ha tenido un primer acercamiento con Uber. De hecho, ha anunciado que se convocará a representantes de la plataforma de transporte a una reunión en el Ayuntamiento a principios de marzo, donde se analizará cómo ha sido su entrada en la ciudad y bajo qué normativa están operando.
Con esta iniciativa, el alcalde busca no solo regular la actividad de Uber, sino también asegurar que se respete el derecho de los taxistas tradicionales. «Es necesario que todos los operadores estén bajo el mismo marco legal para poder competir en condiciones justas», concluyó, enfatizando que la administración está comprometida con la mejora del servicio público de transporte en la ciudad.
La llegada de Uber representa un cambio significativo en el paisaje del transporte en Donostia, y el desafío para la administración local radica en integrar esta nueva realidad sin afectar la viabilidad del servicio de taxi tradicional. Este proceso de adaptación será fundamental para definir el futuro del transporte en la ciudad, garantizando que todos los ciudadanos tengan acceso a un servicio de calidad y en condiciones justas.





























































































