El alcalde Jon Insausti ha comunicado este miércoles que el Ayuntamiento de Donostia iniciará un estudio técnico para analizar la posibilidad de cubrir el tramo de las vías del Topo que se extiende entre Morlans y la estación de Anoeta. Esta medida ha sido solicitada por los residentes de Amara Berri, quienes han expresado su preocupación por el ruido generado por el tráfico ferroviario.
Insausti subrayó que el Topo ha sido un elemento fundamental en la cohesión de la ciudad, argumentando que «en Donostia siempre hemos entendido el Topo como un elemento de cohesión porque une a los donostiarras, cose barrios y mejora y transforma el ámbito urbano». Además, recordó otras iniciativas recientes, como la renovación de la estación de Loiola y la ampliación de la estación de Anoeta, que también buscan mejorar la conexión entre los diferentes barrios de la ciudad.
En este contexto, el Ayuntamiento se compromete a liderar el encargo de un anteproyecto que evalúe las posibilidades de cubrir las vías mencionadas. «Queremos seguir mejorando la integración de la red ferroviaria en la ciudad», declaró el alcalde. La elaboración de este anteproyecto permitirá definir tanto las características como el alcance de una posible intervención, acercándose así a una solución urbanística para este ámbito.
Según explicó Insausti, los costos de redacción del anteproyecto serán parcialmente financiados con recursos provenientes del fondo foral. Este documento servirá posteriormente como base para entablar negociaciones con el Gobierno Vasco, que es el responsable de la infraestructura ferroviaria, para explorar las opciones de financiación de una futura obra.
Los vecinos que asistieron al anuncio manifestaron su esperanza de que la cubrición del tramo se lleve a cabo. Sin embargo, se mantiene la convocatoria de una manifestación prevista para el próximo sábado, lo que refleja la presión social para avanzar en este proyecto que muchos consideran vital para la calidad de vida en la zona.
Este tipo de iniciativas no solo tienen un impacto local directo, sino que también son indicativas de un enfoque más amplio por parte del Ayuntamiento para abordar las cuestiones de ruido y mejorar la calidad ambiental en Donostia. Esto se enmarca dentro de un contexto más general donde se busca una mayor integración del transporte público, así como la mejora de las infraestructuras urbanas.
En resumen, el anuncio del alcalde representa un paso significativo en la búsqueda de soluciones para las demandas de los ciudadanos de Amara Berri, destacando la importancia de la participación ciudadana en la planificación urbana. Las próximas semanas serán cruciales para determinar el futuro de este proyecto y la respuesta del Gobierno Vasco en cuanto a la financiación y viabilidad de la intervención. La colaboración entre instituciones y la comunidad será esencial para garantizar que se tomen las decisiones adecuadas en beneficio de todos los donostiarras.
































































































