Un reciente informe titulado «Tráfico y calidad del aire urbano en el Estado español», elaborado por Ecologistas en Acción, ha puesto de relieve la mala ubicación de diversos medidores de contaminación en el aire en la comunidad autónoma del País Vasco. Entre estos medidores se encuentran los situados en Easo, en Donostia, así como otros en la calle María Díaz de Haro en Bilbao y en la Avenida Gasteiz en Vitoria.
El estudio se centra en 17 aglomeraciones con más de 250.000 habitantes, además de otras ciudades de menor tamaño, seleccionando al menos un núcleo urbano en cada comunidad autónoma para su análisis.
Según la organización ecologista, la ubicación de estas estaciones es uno de los aspectos más controvertidos en la gestión de la calidad del aire, ya que muchas administraciones han optado por reubicar las estaciones de tráfico en calles secundarias. Esto las aleja de los puntos donde se registran las concentraciones más altas de contaminación.
En el caso de Donostia, se ha señalado que la estación de Easo se encuentra alejada de las vías principales, como la propia calle Easo o la avenida de Sancho el Sabio. Se sitúa a aproximadamente 15 metros del Paseo de Errondo, superando el máximo recomendado de 10 metros. Esta distancia, según el informe, impide que el medidor refleje adecuadamente los niveles de contaminación en un área crítica.
Por esta razón, Ekologistak Martxan ha solicitado la reubicación de esta estación a menos de 10 metros de la calzada, con el fin de cumplir con los criterios establecidos por la nueva normativa europea.
En otras ciudades del País Vasco, como Bilbao y Vitoria, se han identificado problemas similares. En Bilbao, la estación de María Díaz de Haro no está situada en una zona donde se prevea una alta concentración de contaminación, a pesar de que es una vía de tráfico relevante. Por su parte, en Vitoria, la estación en la Avenida Gasteiz no está ubicada en un punto crítico, lo que limita su efectividad para medir los niveles de contaminación más altos.
El informe también recuerda que la nueva normativa europea sobre calidad del aire obligará a que los puntos de muestreo se coloquen en lugares que ofrezcan datos fiables de las zonas más afectadas por la contaminación, especialmente en áreas sensibles como residencias, centros educativos o hospitales. Las estaciones orientadas al tráfico deberán estar ubicadas en calles con mayor densidad de vehículos y condiciones que favorezcan la acumulación de contaminantes.
El análisis concluye que 19 de las 25 estaciones estudiadas presentan deficiencias en su ubicación, ya que se encuentran demasiado alejadas de la calzada o en lugares sin alta exposición al tráfico. Ante esta situación, Ecologistas en Acción ha instado al Gobierno de España a que, al implementar la nueva directiva, se establezca un plazo de un año para revisar la ubicación de las estaciones y así garantizar que cada ciudad cuente al menos con un medidor en un punto crítico.
Además, la organización ha solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica que desarrolle una guía técnica común para homogeneizar los criterios de ubicación de las estaciones de medición. También ha instado al Gobierno Vasco a revisar con transparencia y participación ciudadana la ubicación y el funcionamiento de toda su red de medición.






























































































