Este martes se anunciaron los ganadores de la novena edición del Donostia Innovation Challenge, un concurso que fomenta la innovación entre jóvenes en Donostia. Entre las 62 propuestas presentadas, un proyecto de la Ekintza Ikastola que busca monetarizar materiales reciclados y otro del Easo Politeknikoa, que consiste en un robot para devolver medusas al océano, se alzaron con el primer premio.
Según un comunicado emitido por el Ayuntamiento de Donostia y Fomento de San Sebastián, aproximadamente 300 estudiantes de nueve centros educativos participaron en esta iniciativa, integrada en una estrategia para motivar a los jóvenes hacia carreras en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
El proyecto ‘Ekopay’, presentado por la Ekintza Ikastola, se destacó en la categoría de secundaria y bachillerato. Este innovador concepto tiene como objetivo «convertir el reciclaje en un beneficio directo» para las personas que registren materiales para ser reciclados, facilitando a cambio un saldo económico que pueden utilizar en el transporte público.
En la categoría de Formación Profesional, el galardón fue otorgado al Easo Politeknikoa por el diseño del robot «autónomo y ecológico», denominado ‘Jellybot’. Este dispositivo está destinado a recoger medusas sin causarles daño y devolverlas al mar, contribuyendo así a la preservación del ecosistema marino de manera «eficiente y segura».
La concejala de Economía y Empleo Local, Ane Oyarbide, subrayó la importancia de este concurso, que actúa como una herramienta vital para conectar con la juventud de Donostia. «Es fundamental escucharles y permitirles participar en la búsqueda de soluciones innovadoras a los retos reales que enfrenta la ciudad», comentó Oyarbide.
El Donostia Innovation Challenge se ha consolidado como un espacio para que los jóvenes desarrollen sus ideas, integrando tecnologías disruptivas que pueden transformar la realidad de su ciudad. La apuesta por estos jóvenes es parte de un esfuerzo más amplio para crear un entorno que fomente el talento y la creatividad.
La iniciativa no solo promueve el aprendizaje práctico, sino que también genera un impacto positivo en la comunidad. Al integrar soluciones ingeniosas a desafíos contemporáneos, el concurso refleja un compromiso con el futuro y el desarrollo sostenible de Donostia.
Concluyendo, el éxito de esta edición del Donostia Innovation Challenge resalta la importancia de involucrar a las nuevas generaciones en cuestiones que afectan a su entorno. La colaboración entre instituciones académicas y el gobierno local es esencial para preparar a los jóvenes no solo para el futuro laboral, sino para convertirse en agentes de cambio en sus comunidades.




























































































