Donostia y Azpeitia celebraron el martes su tradicional Día de San Sebastián, atrayendo a miles de visitantes que inundaron las calles con tambores y barriles en mano. La madrugada, marcada por las ceremonias de izada, dio paso a una mañana llena de alegría familiar, destacando la Tamborrada Infantil.
El gran desfile infantil en la capital, que reunió a más de 4.000 menores, se convirtió en el epicentro de la celebración a mediodía. Este evento se vio complementado por la entrega del Tambor de Oro al tenor donostiarra Xabier Anduaga, que tuvo lugar dentro del Ayuntamiento en una ceremonia que comenzó pasadas las 12:30 horas, presidida por el nuevo alcalde, Jon Insausti.
Con puntualidad británica, el desfile hizo sonar la Marcha de San Sebastián, y poco después se extendió por la calle Hernani, llenando el centro donostiarra de alegría. A pesar de la amenaza de lluvia, que afectó algunas zonas con ligeras precipitaciones, la madrugada fue testigo de la primera parte de las tamborradas, que recorrieron desde Altza hasta El Antiguo, pasando por el siempre concurrido Centro y Parte Vieja, los núcleos principales de la fiesta.
Durante las festividades, se pudo escuchar la Caballería de Gallos, aunque Donostia Festak había sugerido evitar su interpretación en esta ocasión debido a la afluencia de gente provocada por los bailes efusivos. Las celebraciones fueron un homenaje a la historia, ya que se conmemoró el centenario de la izada, destacando la figura de Xabier Anduaga, que fue acompañado por el Orfeón Donostiarra y miles de personas en la plaza. Entre los asistentes se encontraba la primera plantilla de la Real Sociedad, que fue invitada a la Biblioteca por el alcalde Insausti tras su reciente victoria sobre el FC Barcelona.
Ya en las horas posteriores, miles de personas de los alrededores de Donostia continuaron su recorrido por la capital, completando el desfile con las últimas unidades que aún no habían participado. Este desfile tiene como plazo finalizar antes de medianoche, cuando la atención volverá a centrarse en la Plaza de la Constitución, donde el alcalde Insausti recogerá nuevamente la bandera de la ciudad. A diferencia del año anterior, se espera para este miércoles una Arriada en familia, marcando el inicio de una jornada laboral que seguirá la festividad.





























































































