El Ayuntamiento de San Sebastián ha decidido adoptar la misma postura que el Gobierno Vasco en relación con la divulgación del origen de las personas detenidas o investigadas, lo que implica hacer pública esta información en situaciones específicas o cuando haya una solicitud expresa de los medios de comunicación o la ciudadanía. Esta medida convierte a San Sebastián en la única capital de la Comunidad Autónoma Vasca que opta por facilitar este tipo de datos, mientras que ciudades como Bilbao y Vitoria-Gasteiz han optado por no seguir este enfoque en sus comunicaciones oficiales.
La decisión de la capital guipuzcoana se produce en un contexto de debate público que comenzó tras un cambio de criterio por parte del Departamento de Seguridad el pasado mes de octubre. Desde entonces, se ha comenzado a informar sobre la procedencia de las personas arrestadas, lo que llevó al Ararteko a iniciar una actuación de oficio para investigar las razones detrás de esta nueva práctica, dado que hace catorce años esta misma institución había desaconsejado la divulgación de dicha información.
Desde el consistorio donostiarra, se argumenta que ofrecer el origen de las personas implicadas en infracciones es una cuestión de transparencia institucional. Según sus representantes, “revelar el origen de las personas infractoras responde a un ejercicio de transparencia, enmarcado en un modelo de gobernanza propio de las sociedades maduras”.
Además, el Ayuntamiento sostiene que proporcionar información precisa y veraz es fundamental para combatir los estigmas y discursos populistas que se basan en conjeturas o especulaciones. Desde el inicio, la institución ha respaldado la postura adoptada por el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco.
A partir de ahora, la Guardia Municipal de San Sebastián integrará también esta información en sus comunicados públicos cuando sea necesario o cuando los medios de comunicación o la ciudadanía lo soliciten. Esta decisión consolida una línea informativa que, por el momento, no es compartida por otras capitales vascas.
Este paso hacia una mayor transparencia se enmarca en un contexto más amplio de discusión sobre la gestión de la seguridad y la información pública en Euskadi. Las posturas divergentes entre las distintas capitales vascas reflejan diferentes enfoques sobre cómo abordar la relación entre la seguridad y la transparencia gubernamental.
La situación plantea también interrogantes sobre el impacto que esta nueva política puede tener en la percepción pública de las fuerzas de seguridad y en la confianza de los ciudadanos hacia las instituciones. La respuesta de cada ciudad puede abrir un debate sobre la adecuada forma de informar a la ciudadanía sin caer en la estigmatización de determinados grupos.
La iniciativa del Ayuntamiento de San Sebastián podría inspirar a otras localidades a reconsiderar sus políticas de comunicación en materia de seguridad, especialmente en un momento donde la transparencia se considera un pilar fundamental en la gobernanza democrática. Habrá que observar cómo evoluciona esta práctica y si otras ciudades deciden unirse a este enfoque.
































































































