Este domingo, Donostia se prepara para acoger la XXIXª Marcha contra el Racismo y la Xenofobia, una manifestación que recorrerá la ciudad con el lema “Sin padrón, no existo”. Esta marcha tiene como objetivo visibilizar la situación de miles de personas que, al no estar empadronadas, quedan excluidas de derechos básicos y servicios fundamentales como la sanidad y la asistencia social.
La falta de empadronamiento no es simplemente un tema administrativo. Según las organizaciones que han convocado esta marcha, se traduce en una exclusión que convierte a estas personas en “invisibles para la administración”. La marcha busca, por tanto, poner de relieve esta situación y reclamar que se tomen medidas para garantizar el acceso a derechos fundamentales.
Con un mensaje claro, la marcha pretende evidenciar la responsabilidad colectiva de construir una sociedad más inclusiva y justa. En palabras de los organizadores, “construir una ciudad más justa implica no dejar a nadie atrás”. La convocatoria llama a la ciudadanía a unirse a la causa y a difundir este mensaje de inclusión y equidad.
Las entidades organizadoras piden al Gobierno Vasco y a otras instituciones que establezcan criterios claros y accesibles para el empadronamiento, lo que consideran no solo un derecho, sino también una herramienta clave para la convivencia y la planificación de los recursos públicos. El acceso a la administración es vital para asegurar que todas las personas, independientemente de su situación, puedan formar parte activa de la sociedad.
Además, la marcha se presenta como un espacio de encuentro y solidaridad. Los organizadores han subrayado la importancia de visibilizar la diversidad como un valor fundamental. “Una sociedad más justa e inclusiva la construimos entre todas y todos”, añaden, destacando la relevancia de cada individuo en la construcción de un entorno colectivo más amable y solidario.
Este año, la marcha contará con una campaña de sensibilización elaborada por el alumnado de Gráfica Publicitaria del IES Usandizaga. Esta propuesta incluye imágenes simbólicas que representan a personas con la cabeza en forma de casa, un mensaje que refuerza la idea de que cada persona es su propio hogar y que tiene un lugar en la ciudad, viva donde viva. Estas imágenes se verán reflejadas en carteles y redes sociales, aportando un enfoque creativo a la reivindicación.
La marcha, que partirá desde Trintxerpe y finalizará en el Boulevard, no solo busca ser un acto reivindicativo, sino también un momento para compartir y acompañarse. La importancia de esta movilización radica en su capacidad para contribuir a una mayor conciencia social sobre la exclusión que sufren muchas personas en la comunidad.
El evento, que se celebra en un contexto donde la inclusión y la igualdad son temas candentes, subraya la necesidad de seguir trabajando en favor de los derechos humanos y la justicia social. Este encuentro es una oportunidad para que la ciudadanía donostiarra se movilice en defensa de aquellos que, por diversas razones, quedan al margen del sistema.
En definitiva, la Marcha contra el Racismo y la Xenofobia se configura como un hito importante en la lucha por los derechos de todas las personas, haciendo un llamado a la acción colectiva para crear un entorno más justo y equitativo.






























































































