La ciudad de San Sebastián se prepara para revivir las procesiones de Semana Santa tras más de cincuenta años sin celebrarse. La iniciativa, que cuenta con el apoyo de la Diócesis y la parroquia del Buen Pastor, tiene como objetivo reactivar la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, una institución que fue fundada en 1927 y que celebrará su centenario el próximo año.
Las primeras referencias a estas procesiones se remontan al siglo XVI en la Parte Vieja de la ciudad. Sin embargo, la última celebración se llevó a cabo en 1966, y desde entonces, la tradición había caído en el olvido. Ahora, un grupo de donostiarras ha decidido recuperar esta costumbre desde una perspectiva inclusiva y activa, buscando atraer a personas de todas las edades y familias.
La primera de estas procesiones está programada para el próximo Viernes Santo, 3 de abril, a las 20:30 horas. Este evento recorrerá las principales calles de San Sebastián y representará cinco escenas de la Pasión: la oración en Getsemaní, Jesús ante Pilatos, el camino hacia la Cruz, el Calvario y Jesús en el sepulcro.
Los organizadores subrayan que el objetivo de esta iniciativa es convertir la Semana Santa en un espacio de encuentro y expresión de fe, así como una manifestación cultural que se viva con cercanía y sencillez. La presentación oficial de la actividad se llevará a cabo el 20 de febrero, coincidiendo con el primer viernes de Cuaresma, y se invita a la ciudadanía a unirse a la Cofradía y participar de manera activa en la procesión.
Para facilitar la participación, se ha abierto un proceso de preinscripción para aquellos interesados en colaborar o aportar ideas para la recuperación de esta tradición histórica. Esta propuesta no solo busca revitalizar una celebración religiosa, sino también fortalecer los lazos comunitarios y enriquecer la cultura popular de San Sebastián.
La revitalización de las procesiones de Semana Santa representa un paso importante en la preservación de la herencia cultural de la ciudad. San Sebastián, conocida por su riqueza histórica y cultural, se enfrenta a una oportunidad de volver a conectar a sus habitantes con sus raíces, permitiendo que nuevas generaciones conozcan y vivan esta tradición.
Con la llegada de la Semana Santa, la ciudad se prepara para recibir visitantes que deseen participar en estas actividades, lo que también podría tener un impacto positivo en el turismo local. Este renacer de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno podría ser un punto de partida para una nueva era de celebraciones que fusionen la historia con la modernidad, convirtiendo la Semana Santa en un evento inclusivo y atractivo para todos.































































































