Donostia, en el año 2026, volverá a celebrar su procesión de Semana Santa, un evento que no se realizaba desde la década de 1970. Este ritual litúrgico se llevará a cabo el Viernes Santo en la catedral del Buen Pastor, y hasta el momento, se han inscrito alrededor de 300 creyentes, procedentes de distintos barrios y de diversas edades y géneros.
Las procesiones en Donostia tienen su origen en el siglo XVI, cuando se llevaban a cabo en la Parte Vieja de la ciudad. Con la construcción de la catedral del Buen Pastor en 1927, se fundó una cofradía llamada Nuestro Padre Jesús Nazareno, encargada de organizar estos eventos. Sin embargo, en los años 70, la diócesis decidió interrumpir las procesiones debido a cambios sociales y al paso del tiempo.
Este desapego de la tradición se produjo en un contexto marcado por la crisis del clero en España, que se extendió entre 1965 y 1972. Tras la celebración del Concilio Vaticano II, la Iglesia católica enfrentó dificultades para adaptarse a nuevas realidades, lo que resultó en una creciente secularización de la sociedad, especialmente tras la caída del franquismo. Según Santiago Reyes, uno de los impulsores de la reintegración de la procesión, la diócesis llegó a la conclusión de que la «religiosidad popular» había perdido relevancia.
Más de cinco décadas después, un grupo de creyentes ha decidido revivir esta celebración religiosa, que en otras regiones se ha convertido en un atractivo turístico. Todo comenzó en la cuaresma de 2025, cuando Santiago Reyes restauró antiguas fotografías de las procesiones. Esta actividad despertó el interés de un grupo de fieles, quienes se acercaron al párroco Jon Molina con la propuesta de recuperar la tradición.
El grupo organizador está compuesto por ocho personas, que planean constituirse como cofradía en un futuro cercano. Actualmente, cuentan con 300 inscritos para participar en la procesión. Reyes ha señalado la participación de jóvenes que, a su vez, buscan reafirmar su fe a través de estas manifestaciones religiosas.
Reyes destaca que en el pasado, todos los pueblos de Gipuzkoa celebraban procesiones, aunque en la actualidad, son pocas las localidades que mantienen esta tradición. Considera que el reinicio de la procesión en la capital puede impulsar su recuperación en otras áreas del territorio. «La incomodidad» que generaban estas celebraciones está «completamente superada», y confía en que la «sociedad democrática» le otorgue «respeto y apoyo».
La procesión se llevará a cabo el Viernes Santo a las 20:30, partiendo desde la catedral. Durante los años en que no se realizaron, se ha perdido parte del patrimonio artístico asociado a estas celebraciones. No obstante, la diócesis ha asegurado que se contará con las imágenes de Jesús Nazareno, el Cristo yacente y la Virgen de la Soledad. Aún queda mucho trabajo por hacer, y se ha habilitado un formulario para atraer a más fieles interesados en unirse a la cofradía.





























































































