Después de medio siglo, Donostia celebra este año la recuperación de la procesión del Viernes Santo. Este evento tendrá lugar el 3 de abril, cuando la comitiva salga a las 20:30 horas desde la Catedral del Buen Pastor, marcando así el regreso de una tradición que se había perdido. La reactivación de la Cofradía Jesús Nazareno ha sido clave en este proceso, movilizando a cientos de personas en pocos meses.
El recorrido de la procesión incluirá paradas en la plaza Buen Pastor, Urdaneta, Hondarribia, San Martín, Getaria, Avenida de la Libertad, Churruca y plaza Gipuzkoa, antes de regresar a la Catedral. Para avisar sobre el inicio del cortejo, la Carraca sonará a intervalos de quince minutos desde las 20:00 hasta las 20:30.
La organización ha hecho un llamado al público para que mantenga el respeto y el silencio durante el desarrollo de la procesión, sugiriendo que quienes deseen sumarse lo hagan detrás de la banda de música. Además, se repartirán cirios en la puerta de la catedral para aquellos que quieran acompañar el cortejo.
El renacer de esta tradición ha suscitado una gran emoción entre los organizadores. La coordinadora de la iniciativa, Thais Munuera, y otros colaboradores como Josune Otxotorena y Aitor Rodríguez, han expresado su alegría. Este evento es considerado «un momento especial para los católicos», y hay un deseo compartido de poder disfrutarlo en comunidad. La implicación de Aitor tiene un componente personal, ya que su abuelo fue parte de la cofradía original, lo que añade una dimensión emotiva a su participación.
El cortejo incluirá pasos originales como Jesús Nazareno, Cristo Yacente y la Virgen. Algunas de estas imágenes han sido restauradas para asegurar su adecuado estado de conservación. Voluntarios han trabajado arduamente en la limpieza, barnizado y pintura de las figuras, lo que ha fortalecido el sentido de comunidad en torno a esta celebración.
La procesión se iniciará con la cruz de guía y el estandarte de la cofradía, seguidos por niños con vestimenta hebrea y la banda de txistularis. Posteriormente, marcharán los nazarenos, los tambores y los distintos pasos, cerrando el cortejo con el clero, cofrades de civil y la banda de música. Se prevé que participen unas 200 personas directamente, con la posibilidad de que se sumen más a lo largo del recorrido.
Este regreso de la procesión de Viernes Santo se sitúa dentro de una nueva etapa para la Cofradía Jesús Nazareno, que celebrará su centenario el próximo año. La reactivación de esta tradición no solo recupera un aspecto cultural significativo para Donostia, sino que también promueve la cohesión social y el sentimiento de pertenencia entre los ciudadanos. La comunidad espera que este evento sea solo el comienzo de un periodo de revitalización cultural en la ciudad.





























































































