La exposición ‘Para contar mi historia’ ha sido inaugurada recientemente en la casa de cultura Okendo de Donostia, donde estará disponible hasta el 6 de junio. Esta muestra, que ha recorrido varias ciudades, entre ellas Madrid, busca ofrecer una visión de Palestina que trasciende las representaciones habituales centradas en la catástrofe y el sufrimiento. La muestra se propone acercar al público a la vida cotidiana de la población palestina a través de fotografías que documentan su historia desde antes de 1900.
Comisariada por el director de cine y escritor Pablo Llorca, la exposición se inspira en un poema del autor palestino Refaat Alareer. Llorca ha manifestado que su intención es mostrar una narrativa diferente que no se limite a la guerra y la destrucción, sino que ofrezca una visión más amplia y matizada de la cultura y la vida de los palestinos. Para ello, ha seleccionado imágenes mayormente donadas por familias y personas anónimas al Archivo Digital del Museo Palestino.
Esta muestra se destaca como la más completa desde su inicio en Madrid, y su enfoque busca desmantelar la «gramática del dolor» que ha predominado en las representaciones visuales de Palestina. Llorca afirma que, aunque no se ignora la violencia, se intenta desplazarla del centro del imaginario colectivo. En lugar de presentar grandes nombres o imágenes icónicas, la exposición se asemeja más a un archivo doméstico que muestra momentos de la vida cotidiana: celebraciones, retratos familiares y actividades en espacios modestos.
Las fotografías seleccionadas, en su mayoría tomadas por no profesionales, están organizadas en un orden semicronológico, permitiendo apreciar la evolución de la sociedad palestina a lo largo de más de siete décadas. Desde 1948, año de la Nakba, hasta 2021, estas imágenes reflejan la transformación social y cultural, destacando un cambio hacia una mayor religiosidad en contraste con las realidades más laicas de décadas pasadas.
El comisario ha evitado incluir fotografías de personas conocidas, enfocándose en capturas que revelan la vida de la clase media palestina. Las imágenes mantienen su autenticidad, conservando defectos técnicos y la pátina que el tiempo les ha otorgado. Llorca explica que la sociedad palestina de las décadas de 1950 a 1970 era similar a la de otros entornos mediterráneos, con una notable presencia cristiana y una imagen más secular que la actual.
La exposición también incluye un programa de actividades que se desarrollará hasta finales de mayo, con visitas guiadas, presentaciones de libros y un concierto. Hoy, jueves, se llevarán a cabo dos visitas guiadas a cargo de Llorca, con grupos limitados a 25 personas, programadas para las 18.00 y 19.00 horas. Además, el 18 de abril, se presentará un libro sobre la vida cotidiana palestina en el salón de actos de Okendo. La charla «Palestina, la tierra estrecha», con Beatriz Lecumberri, seguirá a la presentación.
El 28 de mayo, el espacio acogerá la presentación del libro «Palestina, la existencia negada» por Teresa Aranguren, quien abordará las implicaciones del conflicto palestino. Finalmente, el 29 de mayo, la banda de música folk Gaza Sol Band ofrecerá un concierto, también en el salón de actos, con entrada libre.
Para participar en las visitas guiadas, es necesario inscribirse previamente a través del correo [email protected]. Esta exposición, que desafía las narrativas convencionales, invita a los asistentes a reflexionar sobre la historia y la cultura palestina a través de una nueva lente, enriqueciendo el panorama cultural de Donostia y, en general, de la sociedad vasca.































































































