La concejala de Acción Social del Ayuntamiento de Donostia, Mariaje Idoeta, ha solicitado durante el debate plenario de hoy que el Gobierno del Estado reconozca a Euskadi como “frontera norte”. Este reconocimiento permitiría a la comunidad recibir una asignación presupuestaria anual similar a la que goza Canarias, debido a su especial situación en el ámbito de las políticas migratorias.
Idoeta realizó estas afirmaciones en el marco del Pleno, donde se discutieron dos mociones presentadas por Elkarrekin Donostia, las cuales están relacionadas con los recursos de acogida, especialmente tras la difícil situación que han enfrentado los refugiados de Mali en la ciudad. La concejala enfatizó la necesidad urgente de abordar las carencias del sistema de acogida.
El portavoz de Elkarrekin, Victor Lasa, también interpeló sobre la ineficacia de las instituciones para responder adecuadamente a esta crisis. Lasa argumentó que la respuesta del sistema actual es “inadmisible”, lo que pone de manifiesto la urgencia de adoptar medidas efectivas.
El Consistorio ha decidido además instar a la delegación del Gobierno en la CAV a “incrementar de manera urgente la financiación destinada al sistema estatal de acogida en Euskadi”. Se solicita, también, la presentación de un “plan de refuerzo específico” desde Madrid en un plazo de tres meses, teniendo en cuenta “expresamente la situación de Donostia”, así como el fortalecimiento del sistema telefónico para solicitar citas de asilo.
La delegada de Acción Social destacó que es evidente que “el sistema estatal de acogida no está respondiendo adecuadamente a la demanda real que existe en ciudades como Donostia”. Idoeta subrayó que, aunque el Ayuntamiento no puede asumir el papel del Estado en este asunto, sí tiene la responsabilidad de exigir que se actúe de manera responsable y previsora ante esta situación crítica.
En colaboración con el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia, Idoeta reclamó la agilización de las citas policiales para los solicitantes de protección y asilo, no solo en Donostia, sino en todo el Estado. La concejala advirtió que los retrasos en la gestión de citas podrían generar focos de llegada en aquellas ciudades donde se concentran más solicitudes, como ha ocurrido en Donostia y Gasteiz. También se demandó la habilitación de más plazas para atender a esta población vulnerable.
La preocupación por la situación de los refugiados en Donostia se ha intensificado, y las instituciones locales están abogando por que se tomen decisiones rápidas y efectivas. Este llamamiento a la acción es fundamental en un contexto donde las circunstancias de los migrantes son cada vez más complejas. La creación de un marco adecuado para la acogida y la protección de estos individuos no solo responde a una necesidad humanitaria, sino que también refleja un compromiso con los valores de solidaridad que caracterizan a la sociedad vasca.
El debate en el Ayuntamiento de Donostia pone de manifiesto la importancia de la cooperación entre diferentes niveles de gobierno y la necesidad de que se implementen políticas que realmente aborden las dificultades que enfrentan los refugiados. La atención a estas cuestiones no solo es crucial para los individuos afectados, sino que también es un reflejo de cómo Euskadi enfrenta los retos migratorios en un momento de creciente complejidad global. La respuesta institucional, si es rápida y adaptada a las realidades locales, puede marcar la diferencia en la vida de muchas personas que buscan un futuro mejor.





























































































