El Ayuntamiento de Donostia ha emitido una alerta naranja debido a las previsiones de olas de gran impacto en la costa, comenzando desde hoy, jueves. Esta medida fue anunciada a través de un aviso de Protección Civil, en el que se indican las condiciones adversas que se esperan a lo largo del litoral.
Para garantizar la seguridad de la población, el Consistorio ha decidido implementar una serie de medidas preventivas. Entre las acciones programadas está el cierre del Paseo Nuevo, que estará restringido tanto para el tráfico de vehículos como para los peatones desde las 20.00 horas del miércoles 21 de enero. Asimismo, se limitará el acceso a la pasarela peatonal del Paseo Salamanca, así como a la entrada al espigón de Zurriola por el Paseo Jesús María de Leizaola. También se prohibirá el acceso al entorno del Peine del Viento. Además, el servicio de transporte marítimo hacia la isla de Santa Clara estará suspendido mientras dure este episodio de mal tiempo.
Desde el Ayuntamiento se ha recordado que cualquier persona que decida acceder al medio acuático lo hará bajo su propia responsabilidad, enfatizando la importancia de seguir las recomendaciones de seguridad y la necesidad de tomar precauciones. Estas restricciones y medidas preventivas se mantendrán vigentes hasta el 23 de enero de 2026, dependiendo de la evolución del temporal.
Las alertas por fenómenos meteorológicos adversos son comunes en la región, sobre todo en invierno, y destacan la importancia de estar preparados ante situaciones que puedan comprometer la seguridad de los ciudadanos. Las autoridades instan a la población a estar atenta a los avisos emitidos y a actuar con prudencia. En este contexto, la colaboración entre la ciudadanía y el Gobierno Vasco es crucial para minimizar riesgos y evitar incidentes.
La previsión de condiciones adversas en el mar también tiene repercusiones en actividades recreativas y deportivas, que se ven afectadas en momentos como este. Los espacios costeros, que suelen ser lugares de encuentro y ocio, deben adaptarse a estas situaciones, y la movilidad en la zona se resiente. Por ello, es vital que los ciudadanos respeten las indicaciones de las autoridades y eviten acceder a zonas de peligro.
La presencia de olas de gran impacto no solo afecta la seguridad de quienes se encuentran en la costa, sino que también puede tener un impacto significativo en la infraestructura y los servicios locales. Por esta razón, el Ayuntamiento de Donostia ha decidido actuar de forma proactiva, implementando estas medidas con el objetivo de salvaguardar a la población y los bienes materiales.
Ante la llegada de fenómenos meteorológicos severos, es importante que la comunidad mantenga una actitud responsable y siga las recomendaciones de seguridad. La colaboración y el respeto a las indicaciones pueden marcar la diferencia en situaciones críticas como la actual.





























































































