La reciente celebración del Día de San Sebastián en Donostia ha dejado huellas imborrables en la memoria de los asistentes. A pesar de ser un evento que dura únicamente 24 horas, los donostiarras suelen extender la fiesta tanto como pueden. Este año, la plaza de La Constitución se quedó una vez más pequeña para albergar a todos los que se acercaron a disfrutar de la festividad, marcando el final de una jornada intensa y vibrante.
La Arriada fue uno de los momentos más destacados de la celebración, con la participación de la Unión Artesana, que ofreció un variado repertorio musical. Sin embargo, por segundo año consecutivo, no se interpretó la popular pieza «Caballería de Gallos», una decisión que tomó Donostiako Festak en 2025 con el fin de evitar aglomeraciones peligrosas.
A pesar de la falta de esta emblemática composición, el ambiente fue de alegría y buen rollo. La única nota negativa fue la lluvia, que hizo acto de presencia durante algunos momentos de la jornada. A lo largo de la Tamborrada, que recorrió la Parte Vieja, se notó la energía de los participantes, entre los que se encontraban el Tambor de Oro, Xabier Anduaga, y su esposa, Elena Barbé, quienes animaron a los 180 miembros de la Unión Artesana con redobles entusiastas.
Además, la ikurriña fue arriada por los integrantes de la txaranga Joselontxo’s, contribuyendo al ambiente festivo. La ciudad se llenó de música, y aunque hasta 2027 no se volverá a escuchar la «Marcha de San Sebastián», el repertorio de la noche incluyó varias piezas populares. Entre ellas, «Tatiago», «Diana», «Polka» y «Retreta», que fueron coreadas con fuerza, especialmente tras la victoria de la Real Sociedad contra el FC Barcelona, lo que añadió un plus de emoción a la celebración.
Los protagonistas de la Izada, en la que también se hizo presente Txurdin desde el balcón del antiguo ayuntamiento, fueron los jugadores de la Real Sociedad, quienes fueron recibidos con el himno del equipo, cantado con fervor por todos los presentes. A pesar de ser martes, la participación fue masiva, y la plaza estuvo repleta de gente que no quiso perderse este evento emblemático.
La cita del Día de San Sebastián es un momento que muchos esperan con ansias, y aunque ya ha terminado este año, los donostiarras saben que volverá con la misma fuerza en 2027. Esta tradición es más que una festividad; es una celebración que une a la comunidad y permite disfrutar de la música, la cultura y la identidad local, dejando una huella que perdura en el recuerdo de todos los que participan.






























































































