Donostia se prepara para celebrar su fiesta más emblemática, la Copa del Rey, que este año marca el 150 aniversario desde que la sociedad Unión Artesana instaurara la tamborrada tal como la conocemos. Además, se conmemora el centenario de la primera izada de bandera en la Plaza de la Constitución, un evento que ha perdurado en el tiempo y que sigue siendo un referente en la cultura local.
El evento tendrá lugar a medianoche, cuando las campanadas del antiguo Ayuntamiento den inicio a 24 horas de festividad en la ciudad. Este año, el programa se presenta con pocas modificaciones, manteniendo la tradición que ha demostrado su éxito a lo largo de los años. Esta tarde, se entregarán cinco medallas al mérito ciudadano a diversas entidades y personas destacadas, entre ellas, la pastelería Casa Otaegui, con más de un siglo de historia, y el centro educativo Cebanc.
Las otras tres medallas serán otorgadas a Emma Larreta, reconocida por su labor en el ámbito de género y discapacidad; al coreógrafo Josetxo Fuentes; y a José Félix Martín Massó, catedrático emérito de Neurología de Euskal Herriko Unibertsitatea. Estos reconocimientos reflejan el compromiso de la ciudad con las figuras que han contribuido a su desarrollo social y cultural.
A lo largo del día, se podrá disfrutar de diversas actuaciones en el escenario principal, donde Gaztelubide y otros grupos de tamborradas se presentarán, junto a los dantzaris de Kresala, dirigidos por Fuentes. También se contará con la participación del tenor Xabier Anduaga, reciente Tambor de Oro, y del Orfeón Donostiarra, que interpretarán la famosa Marcha de San Sebastián, compuesta por Raimundo Sarriegi.
Por segundo año consecutivo, los asistentes que prefieran seguir el evento desde la calle podrán hacerlo a través de una pantalla gigante que se instalará en el muelle, brindando una opción más cómoda para disfrutar de la festividad. Este año, las tamborradas de adultos mantendrán cifras similares a las del año anterior, con la participación de 167 entidades y un total de 22.736 personas.
Es notable que la tamborrada del Club Cantábrico ha evolucionado a un formato mixto, lo que significa que solo habrá una tamborrada compuesta exclusivamente por hombres (Aizepe, en Alde Zaharra) y otra por mujeres (Emakumeen Etxea Elkartea, en el Centro). Este cambio es el resultado de un proceso que comenzó en 1980 y que ha promovido la inclusión de todos los géneros en esta emblemática celebración.
En la jornada del miércoles, la atención se centrará en la Tamborrada Infantil, que comenzará al mediodía en el Ayuntamiento y los jardines de Alderdi Eder. Más de 4.500 niños y niñas representarán a 45 compañías procedentes de 38 centros escolares, bajo la dirección de Argoitz Echezortu San José, tambor mayor de la Intxaurrondo Haur Danborrada. La participación de la ikastola Herri Ametsa, que ha contribuido a este evento desde su primera aparición hace 50 años, será también un motivo de celebración.
A medida que avanza la tarde y el anochecer, los redobles de los tambores continuarán resonando en la ciudad. Poco antes de la medianoche, la Unión Artesana será la encargada de poner fin a este evento, que culminará con la arriada de la bandera blanca y azul. La bandera será entregada a la sociedad Euskal Billera, que está de aniversario, al cumplir 125 años y haber organizado la primera tamborrada infantil en 1927, un evento que se celebra de manera especial el próximo año.
Así, Donostia se prepara para vivir una jornada inolvidable, donde la tradición y la comunidad se unen en una celebración que trasciende generaciones. La fiesta de la tamborrada no solo es un reflejo de la riqueza cultural de la ciudad, sino también un punto de encuentro para todos los que se sienten parte de su historia.





























































































