El Ayuntamiento de Donostia ha decidido ceder al Gobierno Vasco todos los terrenos aptos para la construcción de vivienda, con el objetivo de facilitar la creación de aproximadamente 8.000 pisos en los próximos años. Esta propuesta fue anunciada el martes por el alcalde, Jon Insausti, quien considera que la crisis de vivienda es uno de los problemas más acuciantes que enfrentan los ciudadanos de la capital guipuzcoana.
Las parcelas que se pondrán a disposición abarcan tanto zonas urbanizadas, como barrios ya consolidados, como nuevos desarrollos en áreas como los Cuarteles de Loiola y Auditz Akular. La cesión será gratuita y se enmarca dentro de un protocolo de actuación entre ambas instituciones para abordar la situación habitacional en Donostia, que Insausti considera prioritaria.
Aunque el alcalde no ha compartido plazos específicos para la ejecución del proyecto, sí ha indicado que el abanico temporal es muy amplio. Algunos desarrollos, como los de Cuarteles de Loiola y Auditz Akular, concentrarán más de 5.000 viviendas y no estarán disponibles en el mercado antes de 2030. Sin embargo, hay otros proyectos que podrían tener un plazo de ejecución más inmediato.
“El objetivo del protocolo es fijar unas bases que puedan servir para planificar, promover e intervenir conjuntamente en el futuro desarrollo de vivienda de protección pública y alojamientos dotacionales en la ciudad de San Sebastián”, explicó Insausti. De este modo, la colaboración entre ambas entidades busca avanzar en la creación de soluciones habitacionales que se adapten a las necesidades de la población.
La entrega de estas parcelas edificables iniciará un proceso que requerirá una definición individualizada para cada operación, considerando aspectos como el número de pisos, tipología de vivienda, costes y calendario de ejecución. Insausti enfatizó la importancia de no generar falsas expectativas durante este proceso.
El listado de terrenos incluye áreas adicionales como Txomin Enea, el solar que liberará la cárcel de Martutene, así como Apostolado, Rodil, Jolastokieta, Antzieta, y Sarrueta, entre otros. El Gobierno Vasco, bajo la modalidad de arrendamiento permanente, asumirá la responsabilidad de promover y gestionar los proyectos de vivienda de protección pública que se desarrollen en estas parcelas.
El alcalde también destacó que el Ayuntamiento se compromete a tramitar “con la mayor urgencia y diligencia posible” las autorizaciones administrativas necesarias para los proyectos de edificación. Para garantizar el correcto seguimiento del protocolo, se formará una comisión mixta compuesta por tres representantes de cada institución.
Insausti ha añadido que los convenios que se firmen para la cesión de cada parcela incluirán una cláusula para favorecer a la población donostiarra. Esto significa que se dará prioridad a aquellas personas que estén empadronadas en Donostia durante al menos tres años o cinco de los últimos diez. Este enfoque responde a la situación de muchos donostiarras que se han visto obligados a abandonar la ciudad debido a la escasez de vivienda.
Esta iniciativa, que se alinea con el compromiso del alcalde de abordar el problema de la vivienda, busca reafirmar la idea de que Donostia debe ser “para las y los donostiarras”. Con ello, se espera que los futuros desarrollos contribuyan efectivamente a mejorar la calidad de vida de sus habitantes y a mitigar la crisis habitacional que enfrenta la ciudad.





























































































