El Gobierno de Donostia aprobará mañana un Protocolo de Actuación ante incidentes racistas, xenófobos, antigitanos y LGTBI+ fóbicos. Este documento tiene como objetivo establecer una respuesta institucional a los incidentes de odio, convirtiendo a Donostia en la primera capital de la Comunidad Autónoma Vasca en contar con un protocolo específico en esta área.
La iniciativa, respaldada por el concejal de Diversidad e Inclusión, Iñigo García, busca mejorar la eficacia de las respuestas institucionales ante situaciones de discriminación y violencia. Según García, “Donostia es una ciudad diversa y abierta”, y la responsabilidad del Ayuntamiento es garantizar que todos sus habitantes puedan vivir con seguridad y respeto.
Este protocolo, que será presentado mañana, establece los procedimientos de actuación a aplicar ante este tipo de incidentes, coordinando recursos entre los diferentes departamentos municipales. La novedad más destacada es que la respuesta se activa ante “indicios” de que ha ocurrido un incidente de odio, sin necesidad de esperar a una sentencia judicial.
Entre las características del protocolo se incluye también la incorporación del ámbito digital, lo que permitirá ampliar los canales disponibles para la denuncia y comunicación de incidentes. García ha enfatizado la importancia de la justicia restaurativa en casos considerados de menor gravedad.
El trabajo previo para desarrollar este protocolo ha sido liderado por Sorginlore Elkartea, una asociación que ha recopilado las opiniones de distintos grupos políticos y expertos en el ámbito social. Con esta herramienta, el Consistorio donostiarra busca reforzar su papel como un “agente activo” en la respuesta a estos incidentes.
El protocolo está basado en tres ejes fundamentales: la prevención, la intervención y la reparación. Para trabajar en la prevención, se incentivará la realización de acciones formativas y de sensibilización. En cuanto a la intervención, se procederá de manera estructurada y coordinada con los servicios municipales y sociales.
La reparación se plantea con la atención individual de la víctima, buscando además la “recuperación de la convivencia comunitaria”. Este enfoque centrado en la víctima tiene como objetivo garantizar la confidencialidad y evitar su revictimización. También se diferenciarán los procedimientos en función de la gravedad de los incidentes.
El protocolo establece un guion claro para las actuaciones del Ayuntamiento ante estos casos. Incluye herramientas de evaluación, con encuentros programados y la posibilidad de convocatorias extraordinarias si es necesario. García ha subrayado que el protocolo “nace con la voluntad de ser un documento vivo”, que se revisará y actualizará continuamente.
Este documento marca un punto de partida y el objetivo es mejorar sus procesos con la colaboración de entidades sociales y los diversos servicios municipales. Como muestra del compromiso del Ayuntamiento en la lucha contra los incidentes de odio, el próximo 8 de mayo se celebrará una jornada titulada “Cómo respondemos al odio: prácticas exitosas para su gestión y reparación”.
El evento tendrá lugar en el Palacio de Aiete, donde también se presentará oficialmente el Protocolo. Las personas interesadas en asistir pueden formalizar su inscripción en [email protected] antes del 6 de mayo.
Un informe de la Cátedra Unesco de Derechos Humanos y Poderes Públicos de la EHU revela que los incidentes de odio más comunes en Euskadi están relacionados con el racismo y la xenofobia, representando cerca de dos tercios del total. En el pasado año, la CAV registró 236 delitos de odio, de los cuales el 15%, es decir, 35, se cometieron en Donostia.






























































































