A partir de hoy a las 22 horas, la costa de Gipuzkoa se verá afectada por un nuevo temporal marítimo, que provocará la activación de alertas naranjas debido al impacto de olas. Este fenómeno se extenderá hasta el viernes y generará condiciones adversas en varios paseos marítimos que habitualmente son utilizados por los ciudadanos.
Durante este episodio, se anticipa que el viento jugará un papel crucial, con rachas que alcanzarán los 100 kilómetros por hora en zonas expuestas, particularmente en el litoral y áreas elevadas. En lugares más resguardados, las rachas oscilarán entre 60 y 80 kilómetros por hora. En el mar, la altura de las olas podría superar los 3,5 o 4 metros, provocando mar gruesa a muy gruesa.
El jueves será uno de los días más críticos del temporal, ya que se esperan olas en torno a los cinco metros durante las pleamares a primera hora de la mañana y de la tarde. En estas franjas horarias, se mantendrá el aviso amarillo por impacto de ola, así como la alerta para la navegación en las dos primeras millas, debido a las condiciones del mar y el viento del noroeste.
El viernes, aunque se prevé que el temporal comience a remitir, se mantendrá el aviso amarillo durante las primeras horas de la jornada, especialmente entre las 05.00 y las 07.00, coincidiendo con la pleamar de las 06.21. Se anticipan olas de hasta cuatro metros y mar de fondo del noroeste, con condiciones adversas que continuarán en la madrugada, mejorando progresivamente a lo largo de la mañana.
Ante la llegada de este fenómeno meteorológico, las autoridades recomiendan extremar la precaución. Se aconseja evitar acercarse a los paseos marítimos y espigones durante las horas de pleamar y respetar los cierres de acceso que se establecerán. Aunque el espectáculo del mar embravecido puede resultar atractivo para los viandantes, el riesgo asociado a estas condiciones es considerable durante los tres días de temporal.
Es importante destacar que el Gobierno Vasco está realizando un seguimiento exhaustivo de la situación y se coordinará con los municipios para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Se prevé que se tomen medidas adicionales si la situación se agrava y se recomienda a la población que se mantenga informada a través de los canales oficiales.
La combinación de viento fuerte y olas de considerable altura plantea un desafío para la navegación y las actividades costeras, lo que podría tener repercusiones en la economía local, que depende en gran medida del turismo y de las actividades relacionadas con el mar. El impacto de estos fenómenos naturales pone de manifiesto la necesidad de estar preparados para el cambio climático y sus efectos en la región.































































































