Actualizado hace 37 minutos
El cuerpo policial de la Ertzaintza detuvo ayer en Donostia a un hombre de 36 años como presunto responsable de un delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género. Este incidente ocurrió tras una agresión a su pareja, que tiene 48 años y que fue hospitalizada debido a las heridas sufridas.
Los agentes fueron alertados alrededor de las seis de la mañana por el personal del Hospital Universitario de la capital guipuzcoana, donde atendían a la mujer, quien aparentemente había sido víctima de una agresión por parte de su compañero sentimental. En la investigación inicial, la mujer reveló que los hechos se desarrollaron en su vivienda situada en el barrio de Loiola.
Los informes indican que la discusión entre la pareja culminó en una agresión física, en la que el hombre golpeó a la mujer, principalmente en la cara y en la cabeza. Ambos, de origen latinoamericano, se habían trasladado al hospital para recibir atención médica. En un principio, y por miedo a represalias, la víctima afirmó a los sanitarios que sus lesiones eran consecuencia de una caída por las escaleras. Sin embargo, cuando se encontró a solas con el médico, corroboró que había sido atacada por su pareja.
La mujer también declaró a los policías que había recibido amenazas contra su integridad si revelaba lo sucedido. Además, mencionó que en ocasiones había sido forzada a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento. Estas declaraciones incrementaron la gravedad del caso, lo que llevó a la Ertzaintza a arrestar al hombre.
Según el parte médico, la mujer necesita ser ingresada para realizar pruebas y ser valorada por un especialista en neurocirugía. Posteriormente, el arrestado será puesto a disposición judicial, una vez que se finalicen las diligencias pertinentes.
Este caso pone de manifiesto la persistente problemática de la violencia de género en la sociedad actual. Las autoridades han reiterado su compromiso en la lucha contra este tipo de delitos, promoviendo campañas de concienciación y ofreciendo recursos para las víctimas. La Ertzaintza sigue insistiendo en la importancia de la denuncia y el apoyo a aquellas personas que puedan estar sufriendo situaciones similares.
La respuesta de la comunidad y el sistema legal a estos incidentes será crucial para frenar la violencia de género y proteger a las víctimas. La colaboración de todos los actores sociales es fundamental para conseguir un entorno más seguro.





























































































